Semanario El Pionero

Expresión de Mexicali y su Valle

Los que saben…

“Este año sí es el bueno”

Por  Orfalinda Hinojosa Elizalde

Un agricultor que ejerció la actividad gran parte de su vida, tiempo en el que lidió con las inclemencias que provocaron ciclos con baja productividad, otros con la presencia de plagas y enfermedades en los cultivos, así como bajos precios, adeudos y altos costos de los insumos, aun con este complejo panorama económico, decidió formar una familia, edificar una casa para protegerlos y cuidar de ellos.  Sus esfuerzos fueron tales, que pudo educar a sus hijos hasta que ellos estuvieran en condiciones de ser independientes, sin embargo, no se dedicaron a la agricultura, debido a que siempre vieron a su padre endeudarse y obtener bajos rendimientos.  Esa fue su vida, pero un día murió.  Llegó al cielo y habló con Dios quien le dijo:

“Hijo mío, fuiste un buen hombre.  Dedicado a tu familia y entregado a tu trabajo.  Sacrificaste cada momento para proveerlos siempre con mucho esfuerzo, por ello, te concedo regresar a la vida.  A diferencia de la anterior, en esta nueva oportunidad tienes el privilegio de decidir la vida que tú quieras: una vida de prosperidad y comodidades.  Tú decides.  ¿A qué te quieres dedicar?

A lo que el hombre contestó:

 “A la agricultura”.

Sorprendido, Dios le preguntó:

“¿Por qué hijo mío?, si viviste una vida de carencias y sacrificios.

Ilusionado, el hombre afirmó con esperanzas:

“Porque este año sí será el bueno”.

Esta historia fue contada a la arriba firmante por un ganadero local, quien por los mismos motivos que la historia descrita, debe reestructurar la actividad que desarrolla, para lo cual ya ha planeado diferentes escenarios, todos, con el propósito de que este año, sí será el bueno.

El campo mexicano sufre, especialmente este año las consecuencias no solo de políticas públicas mal dirigidas, ya que, a pesar de que en este 2026, se destinan poco más de 75 mil 800 millones pesos al campo, es decir, poco más de 74 mil 500 millones de pesos en 2025; es apenas el 0.77% del presupuesto total federal de este sexenio.

De acuerdo a un informe elaborado por la Secretaría de Agricultura de Estados Unidos (USDA por las siglas en inglés), durante este año, los programas para el campo mexicano, están enfocados a apoyar a la agricultura de subsistencia en el centro y sur del país, ¿y la comercial?, ¿y el norte y noroeste de México?

Dicho documento señala que los recursos públicos administrados por la federación, apoyan a los pequeños productores con programas como fertilizantes gratuitos, reparto de dinero en efectivo, así como acceso a alimentos básicos para las poblaciones de bajos ingresos o en vulnerabilidad, por aquello del eufemismo oficialista, en contraste, agrega el informe, el presupuesto para los grandes productores comerciales es mínimo, ¿así cómo?

El pasado 12 de mayo USDA publicó un informe de “Cereales: mercado y comercio” en donde se anuncia que se prevé que la producción mundial de trigo para 2026- 2027 alcance los 819.1 millones de toneladas; 24.8 millones menos que la cosecha récord de 2025- 2026. 

Además, enlista a siete países importantes en la producción de trigo, cuya proyección para el ciclo 2026- 2027, disminuya hasta en un 21% en el caso de Estados Unidos, por destacar el país que menos millones de toneladas se prevé cosecha para el próximo año agrícola.

Lo anterior puede suponer que “el próximo año será el bueno”, como lo espera el agricultor del cuento descrito al principio de esta atrevida columna, ya que, los productores del cereal, podrían estar esperanzados a que el precio de la tonelada aumente, sin embargo la realidad hasta el momento, por lo menos en México y en el Valle de Mexicali es otra, ya que el precio se ha mantenido entre los 233 dólares y los 244 dólares la tonelada, de acuerdo a los cierres de los cinco días recientes de la bolsa internacional de Chicago, hasta el momento de la redacción de este comentario.

Ahora mismo, los trigueros, los maiceros, los frijoleros, por acotarse al sector primario, exigen al Gobierno Federal con marchas multitudinarias el apoyo al campo que tenían con los gobierno neoliberales, y que ahora, por parte de quienes abanderan el eslogan de “Por el bien de todos, primero los pobres”, se han concentrado en quienes viven de manera paupérrima, al tiempo que se alienta la pasividad y la ignorancia de una realidad económica, de salud, educativa, de seguridad cada día más endeble, señala y acusa a los generadores de empleo, sin embargo, los productores del campo, continúan con la misma esperanza de que “este año, sí es el bueno”.