Semanario El Pionero

Expresión de Mexicali y su Valle

Estados de México queno sufrirán por la Canícula

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) confirmó que la Canícula 2026, también conocida como sequía intraestival, ha comenzado a manifestarse formalmente en el noreste, oriente y sur de México. 

Contrario a la creencia popular, este fenómeno no se define por registrar los días más calurosos del año —un récord que suele pertenecer a mayo—, sino por una disminución temporal de las lluvias y un aumento de la radiación solar en plena temporada húmeda.

¿Qué estados están a 

salvo de la Canícula 2026?

De acuerdo con los registros históricos del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) y la Conagua, el impacto de la canícula no es uniforme en el territorio. Existen entidades que, por su ubicación geográfica o regímenes pluviales alternos, no sufren este descenso drástico de precipitaciones. Los estados exentos de afectación significativa son:

* Ciudad de México y Estado de México: Su altitud y condiciones geográficas mitigan el impacto directo.

* Zacatecas, Aguascalientes y Querétaro: Registran efectos mínimos o prácticamente nulos.

* Coahuila: Mantiene sus patrones pluviales habituales sin reducción crítica.

* Baja California: Su temporada fuerte de lluvias ocurre en invierno, quedando fuera de esta dinámica estival.

Además, estados del noroeste como Sonora, Sinaloa y Chihuahua se mantienen resguardados gracias a la activa influencia del Monzón Mexicano, que garantiza lluvias constantes y contrarresta la sequía intraestival durante estos meses.

 zonas de mayor impacto y recomendaciones

Por el contrario, la vertiente del Golfo de México, la Península de Yucatán y las costas del Pacífico sur experimentarán de forma más severa la disminución de nubosidad. 

Ante la baja de humedad y el alza de la sensación térmica, autoridades de salud recomiendan mantener una hidratación constante, utilizar bloqueador solar y evitar la exposición directa al sol entre las 10:00 y las 16:00 horas.

Declaración oficial de la Conagua sobre la naturaleza de la canícula y la aclaración de que no representa los días más calurosos del año

Para comprender mejor este fenómeno, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) ha enfatizado que la canícula no debe confundirse con una ola de calor extremo. 

«La canícula es un fenómeno climático que anualmente se presenta en diversas regiones de México y se caracteriza por una disminución de la nubosidad y las lluvias, lo que propicia un incremento en la sensación térmica debido a la mayor incidencia de radiación solar», detalló la dependencia. 

Asimismo, aclararon que esto no implica que se registren las temperaturas más altas del año, ya que los valores extremos suelen presentarse en meses previos como mayo.

El inicio del Monzón Mexicano en julio de 2026 y su papel para mitigar la sequía en los estados del noroeste

Mientras gran parte del país resiente la disminución de precipitaciones, el noroeste de México experimenta un escenario opuesto gracias al Monzón Mexicano. Este fenómeno, que inició formalmente el 13 de julio de 2026, está generando lluvias puntuales intensas con acumulados de 75 a 150 milímetros en estados como Sonora, Sinaloa, Chihuahua y Durango. 

Estas precipitaciones torrenciales no solo contrarrestan los efectos de la sequía en la región, sino que explican por qué estas entidades quedan exentas de los impactos de la canícula, manteniendo un clima húmedo durante el verano.

Los contrastes climáticos extremos en México durante julio de 2026, combinando lluvias torrenciales y calor extremo

La interacción de la canícula con otros sistemas meteorológicos está provocando un clima de extremos en el territorio mexicano durante julio de 2026. Mientras el sureste y la vertiente del Golfo enfrentan una baja de humedad y mayor radiación solar, el noroeste lidio con alertas de inundaciones por el monzón. 

A la par, el termómetro no da tregua: zonas de Baja California, Sonora y Tamaulipas registran temperaturas superiores a los 45 °C. 

Este fuerte contraste climático exige a la población tomar precauciones dobles, desde resguardarse de tormentas repentinas hasta mantener una hidratación rigurosa frente al calor extremo.