Gregorio Saúl Osnaya López.
Gasolina al fuego

Por Dianeth Pérez Arreola
Apenas lleva unos días al frente de la Coordinación de Gabinete y Ariel Lizárraga ya está causando estragos.
Gran parte del gabinete lo trae atravesado por las ínfulas con las que llegó. Lo primero que hizo fue gratificar a sus voceros en los medios para que publicaran que llegó con mano dura a “poner orden” y otras diversas loas para satisfacer su ego.
Luego, en la primera reunión que organizó el solito con el gabinete, como dicen ahora “los peluseó” y fue evidente el enorme poder que le está dando Marina, Carlos Torres o ambos, para especial irritación del secretario General de Gobierno, Juan José Pon. Ambos cargos tienen la misma jerarquía, y dependen directamente de la gobernadora.
Mientras que la Secretaría General de Gobierno se encarga de la política interna del estado, protección civil, derechos humanos y la relación con los municipios y otros poderes públicos, la Coordinación de Gabinete es la oficina que planea, evalúa y facilita la comunicación interna entre la Gobernadora y todas las dependencias y entidades estatales. Funciona como un enlace estratégico, no como una jefatura sobre las demás secretarías, cosa que parece no haberle quedado clara a Ariel.

De seguir el divo en ese plan, el gabinete tronará este mismo mes. De acuerdo a comentarios de uno de los asistentes a cierta convocatoria, hasta la gober se sorprendió de la puesta en marcha de una reunión de la que no tenía conocimiento, y de la que Ariel se dio el lujo que decirle que “luego le informaba”. Cuántos gobernadores plurinominales ha tenido el estado, qué bárbaro.
Y hablando de cambios, hace ya varios meses que le tocaron las golondrinas a Gregorio Saúl Osnaya López, quien desde el principio de la administración había sido titular del Instituto para el Desarrollo Inmobiliario y de Vivienda (INDIVI), pero se fue dejando un asunto pendiente que no se nos olvida.
El exdirector del INDIVI y su esposa adquirieron en 2023 un terreno de 318 metros cuadrados en el fraccionamiento Cumbres de Juárez en Tijuana por un monto registrado de 1 millón 900 mil pesos, cifra inferior al valor comercial estimado en unos 14 millones de pesos. Derivado de esta diferencia de valor, la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno del Estado mantiene la transacción bajo revisión de auditoría. Puedes leer la nota completa en Brújula News.
¿Verán nuestros ojos una pronta resolución a ese caso o patearán el bote hasta el final del sexenio dejándolo pendiente? Dijo la secretaria Anticorrupción, Gabriela Monge que estaban investigando a varios funcionarios, que ya casi cumplían con lo de las declaraciones patrimoniales, que verían lo de la falta de datos sobre contratos de difusión institucional, y que la luna era de queso. Qué pena jugar un papel puramente teatral, como si el sexenio durara para siempre. Esperamos resultados a esos asuntos en este año, secretaria Monge, que su trabajo sea de verdad.

Y otro que al que le cantaron las golondrinas fue a Salvador Cervantes Hernández, quien fue sustituido por Ignacio Lozoya. De Guatemala a guatepeor. Cervantes Hernández estaba metido ya en muchos problemas por andar feriando gente. Al inicio de la administración le quitaron atribuciones a los Ayuntamientos para dárselas al estado, pero qué casualidad, solo fueron las que significaban dinero, como eventos masivos y ciertas inspecciones de seguridad. ¿Será Cervantes uno de los funcionarios investigados por la Secretaría Anticorrupción o su salida fue la tierrita echada al asunto?
Y sobre Protección Civil, el exsecretario General de Gobierno, Alfredo Álvarez andaba peleado con Cervantes, ambos querían quedarse con la gallina de los huevos de oro llamada Atlas de Riesgo, que en vez de confiar en una institución reconocida y con datos fidedignos como la UABC, el CICESE, etc, lo adquirieron a precio de oro.
Finalmente, la alcaldesa Norma Bustamante, la oficial mayor Claudia Beltrán, y Fernando García Montaño, jefe de Recursos Materiales del Ayuntamiento de Mexicali, tendrán que dar explicaciones del millonario contrato con Probetex para surtir los uniformes de los bomberos, el de combate, que es muy caro, y otro ligero, que solo representa cerca de 6 millones de pesos y que de ninguna manera justifica que el presupuesto se haya inflado tanto.
Dado el antecedente del Cine Lux, donde prometieron una explicación que no llega, seguramente con este asunto también patearán el bote. ¿Cómo pretende Claudia Beltrán ser candidata a alcalde cuando no sale a dar la cara a los mexicalenses y explica estos curiosos acuerdos que perjudican las finanzas de la ciudad? Metida en una administración con señales claras de corrupción, donde además es ella quien se encarga del dinero, no le beneficia en nada. No se puede promocionar como honesta cuando está metida en el lodo.

Más historias
Aeropuerto de Mexicali concreta nueva infraestructura y avanza en la ampliación de su terminal
Doble discurso del gobierno sobre calidad educativa: CCE
UABC y estado fortalecen colaboración en transformación digital y simplificación administrativa