Semanario El Pionero

Expresión de Mexicali y su Valle

Los que saben…

“Necesito dinero”

Por  Orfalinda  Hinojosa Elizalde

“Necesito dinero

 Pero mucho dinero

 Para ver si te compro

 Lo que te queda de corazón”

“Se que me has olvidado

 Que estoy abandonado

 Y que tú eres la causa

 Que yo ande ahora en la perdición”

Así cantaba Pedro Infante en la película del mismo nombre, “Necesito dinero” proyectada en los cines de aquel añorado 1952,  cuando el cine mexicano era de oro.

Dicha letra es un reclamo a la mujer amada e interesada, que cambió a Pedro por un hombre que vive en la opulencia y no en la pobreza franciscana, tan socorrida en años recientes.

Dicha letra ranchera describe el coraje del hombre que se siente desplazado por el dinero tan falso y necesario, pero que sirve para comprar el querer de la pérfida mujer.

Igual que el querido Pedro Infante, los trigueros locales ¡necesitan dinero!, así lo afirmó con firmeza Ricardo Martínez Parra, presidente del Sistema Producto Trigo de San Luis Río Colorado en el vecino Sonora, durante el acto organizado por los representantes de FIRA, en donde se anunciaron programas de apoyo para la agricultura regional, y que congregó en el CCIIAA de SADERBC a un numeroso grupo de productores ávidos de información que les dé la esperanza de hacerse de dineros para seguir en la actividad agrícola.

Ante un salón abarrotado de agricultores, resumió el sentir de la mayoría: “necesitamos dinero, eso es”, y recordó que en el devenir de los años hubo muchos programas de apoyo, como la de adquisición de maquinaria de labranza cero que lamentablemente quedó en el olvido.

Con micrófono en mano, el representante de los trigueros sanluisinos reconoció el espíritu del programa “Sustenta más” de FIRA, orientado a que los productores adquieran paquetes tecnológicos en donde se utilicen bioinsumos, para ello, este fideicomiso apoyará a las parafinancieras para que los productores adquieran créditos, sin embargo, señaló la necesidad de que ese programa se acompañe con una garantía que en caso de que los agricultores no obtengan la producción necesaria, “alguien le pueda entrar”.

Las cosas salen juntas con pegadas, ya que por un lado hay esfuerzos oficiales, ya sea con escasos programas como de fertilizantes, semilla, planta o económico, que no alcanza a cubrir la necesidad imperiosa de rescatar la actividad, por otro lado, está el embate del clima, que este ciclo agrícola revolcó a los agricultores hasta provocar bajas considerables en los rendimientos de las cosechas, además de la sequía prolongada en el Río Colorado.

Los productores necesitan dinero, y más ahora para quienes pensaron que la próxima acta de CILA incluiría un recurso económico como la 323 y la 330, por mencionar algunas, sin embargo, lo único que anunció fue lo que ya se había anunciado y que algunos no quisieron aceptar: un recorte de agua para los años 2027 y 2028.

Lo anterior se informó de manera oficial por CILA, en donde se dio a conocer que se reducirá en 1,542 millones de m3 de agua a los usuarios de la cuenca baja del Río Colorado, por lo que las entregas a México se reducirán en 308,372,250 m3, esto en 2027 y 2028.

“Mi desgracia es quererte

 Y mi miedo perderte”

Dicen los productores al ver la actividad agrícola cada ciclo mermada, ya que ante la incertidumbre de los precios internacionales, la falta de crédito y de agua, así como un clima cada vez más agresivo, la producción de alimentos se dificulta cada vez más.

“Pues te llevo en el alma

 Nomás tu nombre sé pronunciar”

Afirman los agricultores, que a pesar de los embates, siguen enamorados de la actividad y guardan la esperanza de que este año es el bueno.

“No me des al olvido

 Por favor te lo pido

 Pues el daño que me haga

 Con sangre de otro podría cobrar”

Y no es exageración, no con sangre, pero sí con reclamos cada vez más fuertes, solo hay que recordar cómo se vivieron los últimos meses del 2025, en donde los integrantes del Frente Nacional para el Rescate al Campo Mexicano, mostraron el poder de convocatoria en la mayoría de los Estado, para gritar fuerte y claro: “necesitamos dinero”, dinero para el campo, atención y programas que cada año son más precarios.