Especialistas de distintas instituciones académicas y de investigación participaron en un curso ofrecido en el Cicese..
Especialistas de distintas instituciones académicas y de investigación participaron en un curso, llevado a cabo en el Cicese, sobre la manipulación genética del ostión japonés (Crassostrea gigas) para producción de mejores ejemplares.
La capacitación titulada Reproducción ostrícola mediante manipulación cromosómica”, fue impulsada por el Subsistema Nacional de Recursos Genéticos Acuáticos (Subnargena), que se ubica en las instalaciones de este centro de investigación.
Carmen Paniagua Chávez, directora general del Centro de Investigación, dio la bienvenida a las y los participantes y aseguró que dominar las técnicas para analizar triploides y tetraploides marca una gran diferencia en la producción acuícola.
Abundó que permite cultivar machos y hembras de diferentes especies marinas, con genes de calidad. Estas técnicas empezaron a utilizarse en la década de los 80 y desde entonces son productivas y confiables.
La diferencia, recalcó la investigadora y titular del Cicese, está en que actualmente se cuenta con equipos especializados que afinan dicha técnica, entre ellos el citómetro de flujo.
Durante el curso participaron especialistas del Instituto de Acuacultura del Estado de Sonora, Universidad Autónoma de Baja California Sur (Uabcs), Universidad Autónoma de Baja California (UABC) y del mismo Cicese.
Refuerzan fundamentos
Un componente importante de la capacitación fue reforzar los fundamentos y los principios técnicos para inducir a la poliploidía, los cuales fueron impartidos vía remota por George Shingeki Yasui, profesor investigador de la Universidad de São Paulo, Brasil.
Además, Lucía Suárez López, investigadora posdoctoral del Departamento de Acuicultura, del Cicese, así como Laura Angélica Álvarez Lee, investigadora del Departamento de Biotecnología Marina, impartieron sesiones sobre poliploidía y citometría de flujo.
Las instructoras enfatizaron que las técnicas para analizar triploidía y tetraploidía pueden aplicarse a muchas especies marinas, pero decidieron enfocarse en el ostión japonés porque es de las especies más producidas a nivel mundial, en más de 50 países, incluido México.
Equipo tecnológico
El Cicese tiene un citómetro de flujo de última generación, que permite analizar, medir y separar las células. Aunque suele usarse en el área clínica de la medicina, tiene aplicaciones en la acuacultura para potenciar la producción de ejemplares con mejores tallas.
Angélica Álvarez aseguró que esta capacitación impulsa el control de calidad en la producción acuícola, y que especializarse en este tema permitirá, a largo plazo, que las instituciones cuenten con certificados que den certidumbre a lo que se vende y se compra.
Cabe agregar que las organizadoras aprovecharon para agradecer el apoyo de los productores de San Quintín, Jesús Esquivel y Héctor González, quienes donaron ostiones maduros y de calidad, para las actividades de este curso.

Más historias
Crimen organizado controla pesca en Ensenada; reconocen
Anuncia Conapesca los periodos de veda
Avanza proyecto de nuevo aeropuerto para Ensenada