
“¿Para qué me alcanza?
Por Orfalinda Hinojosa Elizalde
Quien de niño acostumbraba a ir a la tiendita de la esquina de la cuada, a comprar cualquier cosa, la mayoría de las veces de manera clandestina de la máxima autoridad de la casa es de decir, de la mamá, con un par de monedas en la mano y con el propósito de intercambiarlo por lo que fuera, llegaba con el encargado de ventas para preguntarle “¿para qué me alcanza?”, al mismo tiempo abría la mano para evidenciar el limitado presupuesto, pero con la firme convicción de llegar a un trato comercial lo más equitativo posible.
Conforme llegan los años se adquiere experiencia y madurez, con ello, los tratos comerciales aumentan en inversión y responsabilidad para solventarlos, así, quienes deciden destinar una parte importante de lo recursos económicos disponibles para impulsar la actividad que sea para poder vivir, lo hacen con el pleno conocimiento de que la ganancia o utilidad que se obtendrá al final. Nunca con la idea de perder.
El pasado 16 de mayo, luego de 7 horas de una reunión desgastante entre los representantes de los trigueros del Valle de Mexicali, Horacio Gómez Carranza y Ricardo Muñoz Silva, acompañados por sus simpatizantes, se encerraron con Felipe de Javier Peña Dueñas, presidente de CANIMOLT y representantes del Ejecutivo Estatal, es decir, Alfredo Álvarez Cárdenas, secretario general de Gobierno y Juan Meléndrez Espinoza, titular de la SADERBC.
Equivalente a casi una jornada laboral diaria y tres recesos ya sea para tomarse un descanso, aliviar la ansiedad con un cigarro o tomar parecer a los asistentes al tercer piso del Poder Ejecutivo, al final, se llegó a siete acuerdos, uno de ellos, el más importante: el pago de 300 dólares la tonelada de trigo cristalino; lejos de los 7 mil 50 pesos que reciben por el panificable, mismos que buscaban los agricultores.
Desde ese día a la fecha de la redacción de esta modesta columna, el precio máximo de la tonelada de trigo en la bolsa internacional de Chicago fue de 211 dólares, con un tipo de cambio del dólar FIX de 19 pesos, es decir, el precio no ha repuntado.
Luego de tres días, es decir, el 19 de mayo, los trigueros por fin se reunieron con Marina del Pilar Ávila Olmeda, gobernadora del Estado, quien les anunció que este ciclo, se destinarán 34 millones de pesos, apoyo que se dividirá entre las toneladas que se cosechen al final de la temporada.
De acuerdo con información emitida por la representación de la SADER Federal en Baja California, el inicio de la trilla en el Valle de Mexicali comenzó con rendimientos bajos, ya que, en el ciclo agrícola anterior, el promedio fue de 6.3 toneladas por hectárea, mientras que el presente 24- 25, el inicio fue de 6.1, a pesar de que este resultado se dio en la zona más productiva, es decir, el área de Benito Juárez.
Según datos de la mencionada dependencia responsable del sector agropecuario, este ciclo agrícola se sembraron 30 mil 600 hectáreas, de ellas, 18 mil 92 se establecieron de trigo cristalino y 12 mil 52 de panificable, cuyo precio de este último es de 7 mil 50 pesos la tonelada, mientras que, del primero, se mantiene en discordia y, es motivo de esta austera columna.
Como se mencionó párrafos anteriores, CANIMOLT fijó 300 dólares la tonelada, es decir, 5 mil 676 pesos, más los 34 millones de pesos que aportará el Gobierno del Estado, existe la esperanza de que alcance para más, pero ¿cuánto?
De acuerdo con los datos citados en este texto y emitidos por la autoridad agropecuaria en Baja California, de seguir el rendimiento como se ha registrado hasta la mitad de la cosecha, se podría obtener 110 mil 361 toneladas de trigo cristalino, mismas que recibirían algo así como 308 pesos de los 34 millones del Gobierno del Estado, más los 300 dólares pactados por CANIMOLT, en moneda nacional, serían 5 mil 676 pesos, cuyo monto final, ascendería a 5 mil 984 pesos por tonelada, mismos que irían a la cuenta de cada agricultor, es decir, por hectárea obtendrían 36 mil 502 pesos, ahora bien, de acuerdo con la información emitida por FIRA, la inversión demandada por tonelada, es de 5 mil 553 pesos, incluido preparación del terreno, siembra, fertilización, riegos, control de malezas, así como los intereses del préstamo, entre otras variables, pero sin la renta de la parcela.
Ahora bien, si la meta de los trigueros era llegar a los 7 mil 50 pesos por tonelada, lo que obtendrán de acuerdo con el compromiso de CANIMOLT y el Gobierno del Estado, sería de 5 mil 984 pesos por tonelada, todavía restan mil 66 pesos para lograrlo; con la cantidad que recibirían por parte de los industriales y el Ejecutivo bajacalifornianos, menos la inversión por tonelada de acuerdo con datos de FIRA, el margen por tonelada sería de 431 pesos, ¿para qué me alcanza?.

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