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Ah, ¿Pero qué necesidad?

Luis Salomón Faz Apodaca, titular de la Secretaría para el Manejo Saneamiento y Protección del Agua.

Por César Villalobos López *

En la administración publica, federal y estatal, existen funcionarios que, si fueran peces, ya estuvieran en el sartén o zarandeados, por aquello de que “el pez por su boca muere”.

Unos, sin importar sus jerarquías, con sus dichos presumen la ignorancia, otros la arrogancia, pero también su ambición de notoriedad, llamando la atención con diatriba y engaños.

Por regla general, sus expresiones son repetitivas ante quienes tengan necesidad de aguantarlos, a grado tal que llegan a aplaudirles, y con ello consideran que sus dichos son ciertos, o siguen aquello de “miente, miente, algo quedará.

Por ejemplo, nos llamó mucho la atención que el novel secretario del agua, nos ilustrara sobre que: “Baja California no está en condiciones de enviar agua al Río Bravo; no hay forma que hidrológicamente pueda transportar agua hasta Chihuahua, por pago a Estados Unidos”.   

Barbaridades como ésta, de Luis Salomón Faz Apodaca, titular de la Secretaría para el Manejo Saneamiento y Protección del Agua conocida como SEPROA, también las hemos escuchado de funcionarios de la Comisión Nacional del Agua, mientras que los representantes de la Comisión Internacional de Límites y Aguas, han optado por seguir el ejemplo del avestruz o del caracol, guardando silencio y soslayando respuestas a preguntas sobre el conflicto en el Rio Bravo.

Seguramente, pretendiendo significarse, “el titular de SEPROA, Salomón Faz Apodaca, que abundó en las declaraciones del presidente de la República Mexicana, Andrés Manuel López Obrador, referente al tratado de “Aguas de 1944”, que asigna a Estados Unidos la tercera parte del agua que llegue a la corriente principal del Río Bravo, y pidió la solidaridad con Chihuahua, para cubrir el adeudo con el país vecino bombeando agua hasta este Estado”.

“El funcionario dijo que lamentablemente Baja California no está en condiciones para realizar estas acciones, y no hay forma que hidrológicamente se pueda transportar agua hasta Chihuahua”. 

“En su intervención, el gobernador Jaime Bonilla Valdez, comentó que son preocupantes las tensiones con el país vecino y para el Estado de Texas, que es el que requiere de agua”.    

Lo entrecomillado es parte del texto enviado por la Dirección de Comunicación Social del gobierno de Baja California. 

En lo personal, no creemos que Luis Salomón Faz Apodaca actué de mala fe, pero su naturaleza le impide permanecer callado, aunque no sepa de qué habla y se fue con la finta de aquellos que le pintaron un panorama muy distinto a lo que realmente es el alcance de la nueva secretaria.

Como titular de la SEPROA se tuvo que involucrar en el “enjuague” de su jefe, el gobernador Jaime Bonilla, creando un déficit artificial de agua para la costa, por lo tanto, un tandeo de agua en las colonias de Tijuana, aduciendo la insuficiencia de energía eléctrica para el bombeo en el acueducto Rio Clorado Tijuana.

Ello, con tres propósitos, disputándose el primero entre el interés de Bonilla Valdez para magnificar errores y desatención del gobierno de Francisco Vega de Lamadrid, al abasto de agua a Tijuana, buscando incrementar su desprestigio y exhibirlo como corrupto, o para justificar la necesidad de una planta de energía solar, gestionada y contratada por el gobierno de la 4T.

El tercero, que al final pudiera ser el de más conflicto, es la justificación de la compra de nuevos equipos de bombeo, no solo para la PB-0, a la que han enfocado sus críticas, sino para todas las demás que contribuyen a elevar el agua para salvar la altura de La Rumorosa.

¿Por qué, él de más conflicto?   

Simple y sencillamente porque, hasta lo que se sabe, extraoficialmente, la SEPROA invirtió 92 millones de pesos en la compra de bombas, desconocemos cuantas, lo malo es que ninguna empresa local fue beneficiada con la compra, mientras que empresarios de fuera del estado se quedaron la gran tajada del pastel.

Se nos ha preguntado por qué consideramos que el tandeo en el suministro de agua a las colonias de Tijuana es artificial y pudiéramos estimar, hasta criminal, es el hecho de que la presa El Carrizo tiene capacidad de almacenamiento suficiente para el suministro de agua a Tijuana, pero, para la administración de Jaime Bonilla Valdez, era vital reflejar un grave problema, culpando a los gobiernos anteriores y principalmente a de su antecesor.   

Antes de concluir, no podemos dejar afuera una de las primeras pifias del secretario del agua, con la manipulación de los niveles de las lagunas, bajo el pretexto de reparaciones y desazolve de la bóveda del Rio Nuevo, provocando una mortandad de peces, aun cuando la foto para informar del inicio de los trabajos se tomó una o dos semanas después.   

* Licenciado en periodismo, cédula profesional 9089292. Miembro fundador de la -APM- Asociación de Periodistas de Mexicali, A.C., en 1972, de la Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos, A.C. -FAPERMEX- en 2002, representando a la APM, del CONALIPE en el 2015 y director de Semanario El Pionero desde 1998. Este trabajo se publica en la edición 1140 del semanario, con fecha 26 de septiembre de 2020.