El gusano barrenador afecta principalmente a bovinos en México. / Foto: Cortesía Gobierno de México & Creative Commons
El avance del gusano barrenador podría afectar la calidad, el abasto y los precios de productos de origen animal, aseguran expertos
Brenda Marquezhoyos / Aderezo *
En los campos ganaderos del sur y sureste del país, una plaga silenciosa avanza con rapidez. El gusano barrenador del ganado (Cochliomyia hominivorax) ha dejado de ser un problema aislado para convertirse en un desafío estructural que pone en riesgo la producción pecuaria, la economía rural y, de forma indirecta, la mesa de los consumidores mexicanos.
De acuerdo con datos del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), México acumula más de 16 mil casos confirmados desde finales de 2024, de los cuales 11,491 corresponden a bovinos. Esto significa que cerca del 70% de los reportes afectan directamente a la especie que sostiene una de las industrias más relevantes del país.
México ocupa el quinto lugar mundial en producción de carne bovina, el avance del gusano barrenador no es menor: compromete desde la sanidad animal hasta la estabilidad de toda la cadena alimentaria.
Una infestación que devora tejido vivo
El gusano barrenador no es un parásito común. Se trata de la larva de una mosca que deposita sus huevos en heridas abiertas de los animales. Al eclosionar, las larvas se alimentan de tejido vivo, generando lesiones profundas, infecciones secundarias y, en casos extremos, la muerte.
Las condiciones que favorecen su proliferación son frecuentes en zonas rurales; humedad, falta de atención veterinaria oportuna y prácticas de manejo con deficiencias sanitarias. En estados como Chiapas, Oaxaca y Veracruz, la concentración de casos refleja no solo un problema biológico, sino también desigualdades en infraestructura y acceso a servicios.
Aunque los bovinos concentran la mayoría de los casos, la plaga no distingue especies. Cerdos, ovejas, caballos, e incluso perros y gatos, también han sido afectados. En particular, los caninos representan ya la segunda especie más impactada, con más del 15% de los registros, lo que abre una dimensión adicional, el riesgo para la salud pública en contextos urbanos y periurbanos.
Pérdidas, costos y presión económica alertan a ganaderos
Para los ganaderos, el gusano barrenador implica mucho más que una afectación sanitaria. Cada animal enfermo representa una pérdida potencial de productividad, un incremento en los costos de tratamiento y, en muchos casos, la muerte del ejemplar.
Homero García, presidente del Consejo Directivo de la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas, advierte que el problema requiere coordinación inmediata:
El gusano barrenador no solo representa un problema sanitario, sino también económico para los productores. Integrar esfuerzos entre productores, autoridades sanitarias y especialistas es fundamental para reducir pérdidas y evitar su propagación
La afectación no se limita al productor individual. A nivel macroeconómico, la expansión de la plaga compromete la competitividad del sector ganadero mexicano, que es clave tanto para el mercado interno como para las exportaciones.
Impacto en la cadena de alimentos
El avance del gusano barrenador tiene implicaciones directas en la cadena de suministro de alimentos de origen animal. Menor productividad ganadera se traduce en menor oferta de carne y derivados como leche, un sector que, según la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, aporta cerca del 24% del PIB agropecuario.
Pero el impacto no termina ahí, el uso intensivo o inadecuado de tratamientos para controlar la infestación puede generar residuos en los productos animales, lo que plantea riesgos para la inocuidad alimentaria y la salud del consumidor.
Si la plaga no se contiene, el problema escala, de una crisis sanitaria en el campo a un posible deterioro en la confianza del consumidor y en la calidad de los alimentos.
Alberto García Escalera, gerente técnico de la Unidad de Ganadería de MSD Salud Animal en México, subraya que el control requiere una estrategia integral:
La alta concentración de casos en bovinos evidencia un elevado riesgo sanitario y un impacto directo en la productividad ganadera. Su control requiere vigilancia constante, atención oportuna y herramientas terapéuticas efectivas
¿Por qué sigue creciendo el problema?
A pesar de las estrategias implementadas por el Senasica para detectar y contener los casos, la propagación del gusano barrenador responde a múltiples factores:
* Falta de atención temprana en heridas de los animales
* Deficiencias en prácticas de higiene y manejo
* Condiciones climáticas favorables para la mosca
* Limitado acceso a soluciones veterinarias en ciertas regiones
A esto se suma un componente social, en el caso de los perros, el aumento de casos está vinculado a la sobrepoblación, el abandono y la falta de cultura en el bienestar animal, lo que amplifica el riesgo sanitario.
*Del portal https://oem.com.mx/

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