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Los que saben…

La hidra del campo

Por  Orfalinda Hinojosa Elizalde

La hidra, un ser mitológico griego, es un monstruo acuático con cuerpo de serpiente, aliento venenoso, que según fuentes consultadas, poseía de tres, nueve hasta mil cabezas, sin embargo, algunas versiones afirman que eran nueve, cuya habilidad era que, al ser cortada una de ellas, aparecían tres.

De acuerdo al conjunto de mitos griegos, Heracles o Hércules según los romanos, fue quien la mató con ayuda de su sobrino Yolao.

Como alegoría, la hidra se emplea para representar la presencia de un mal que no tiene fin, pese a un constante combate sin éxito, naturalmente, así, es posible identificar una hidra en muchas situaciones y el sector agropecuario no escapa de ello.

Sí, el campo mexicano tiene una hidra en pleno corazón productivo que devora tanto a agricultores como a ganaderos que poco o nada pueden hacer en su defensa que implique cortar una cabeza para que, en su lugar, broten tres en el cuerpo resbaloso y veloz que surca el mar de este país que no pone resistencia a la indiferencia de la federación.

Falta de créditos, la nula rentabilidad derivado de los costosísimos insumos como diésel, fertilizantes, semillas, refacciones, herramientas, sistemas de riego, suplementos alimenticios, así como una precaria investigación y transferencia de tecnología, además de la reducción paulatina de los volúmenes de agua para la producción de alimentos, hacen cada vez más difícil que los productores cultiven la tierra o puedan criar alguna especie destinada a la alimentación humana.

Este panorama que se agudiza año con año producto de las decisiones de la federación de destinar más recursos económicos a la población rural pero para autoconsumo o de traspatio y no para generar empleos que se conviertan en derrama económica y así se mejore la vida en el campo y la ciudad, en combate, el Heracles o Hércules, según sea la preferencia del buen lector, los productores agropecuarios han decidido unirse, ya sea mediante un Frente Nacional o el regreso de la CNC,  ala que nació del PRI en 1938, y que fue desde entonces un sector poderoso que dio lugar muchos líderes que defendieron el campo.

Estos grupos de defensa, de manera reciente proponen sumar a más productores, sin embargo la apatía de muchos prevalece derivado del poder y fuerza que ejerce la federación en contra de ellos; una prueba de esto fueron las largas horas de negociación que sostuvieron los integrantes del Frente Nacional para el Rescate al Campo Mexicano (FNRCM) a finales del año pasado, en donde a los productores de varios Estados, los obligaron a pasar horas, ya sea a las afueras de la SADER Federal o sentados en mesas de negociación para llegar al límite de la paciencia, en contrates también fueron capaces de mostrar fuerza al sumar a miles de productores en cada entidad para defender sus derechos.

Hoy, es imperativo que precisamente esas organizaciones, ya sea el Frente Nacional, la CNC con las filiales a ella u otros grupos, sean quien al igual que Heracles al lado de Yolao, apliquen la estrategia de, mientras el primero cortó una a una las cabezas, el segundo las cauterizó para evitar su regeneración, de igual manera, los productores, ya sea de un frente u otro, deberán coordinar astucia y esfuerzo para acabar con la Hiedra que hoy amenaza al campo.