Entre Los Surcos…

Entre Los Surcos…

Negocio de la simulación

Por César Villalobos López

En el valle de Mexicali hay productores con mucho interés de continuar en la actividad primaria, pese a las adversas situaciones que han vivido por el encarecimiento de los insumos, el abandono de la investigación por parte de los gobiernos federal y estatal, el abuso de quienes manejan fuentes de crédito y de la ausencia de una asistencia técnica honesta y capaz.

Sin embargo, la mayoría de los productores continúan resistiéndose la organización económica para producir, por la falta de confianza en sus vecinos de colonia, ejido o de la propiedad rural y es que, sin duda alguna, se conocen perfectamente y saben de qué pata cojea cada uno.  

 Lo malo de todo es que ni en familia se logran asociaciones para abatir costos las compras de insumos, para la búsqueda de mejores condiciones de mercadeo, incluyendo precios, en el caso de los granos, forrajes o el algodón, para solo mencionar algunos.

Hay quienes han encontrado en los Módulos de riego o en dirigencias de otras agrupaciones de productores, una forma de subsistencia, con los benéficos que las posiciones les pueden proporcionar al frente de los intereses de sus homólogos.     

Nos llama la atención como, por mutuo propio, productores incursionaron en la siembra de garbanzo y luego surgieron algunos agrónomos presumiendo una guía, producto de su trabajo de investigación, misma que tuvo el mismo beneficio de la carabina de Ambrosio.  

El gobierno estatal vía Secretaria de Desarrollo Agropecuario recibió del Congreso del Estado, a través del diputado Sergio Tolento, un millón y medio de pesos, de los cuales los agricultores que lo sembraron solo supieron del apoyo que llego a un solo agricultor.

Ahora con el ajonjolí, durante un recorrido de campo escuchamos como un investigador del INIFAP solicito una copia de las bitácoras de cada predio, para hacer un informe final, que sirva de futura guía.

También hemos observado como algunos técnicos o conferencistas piden la firma de una lista de asistencia de participantes en los recorridos o en las pláticas y hay quienes nos aseguran que con ello presentan un informe a FIRA dicen unos, otros a Financiera, para justificar el cobro por capacitación.

Así como señores. Pónganse a trabajar.

Se nos pasaba, hemos visto como algunos técnicos contratados por empresas algodoneras, hacen recomendaciones de reguladores de crecimiento, sin previa evaluación del desarrollo de la planta y ello afecta al productor, además de encarecerle el costo del cultivo.