
Por Guadalupe Villalobos Guerrero
Hay noticias que deben celebrarse, pero también hay noticias que, precisamente por su importancia, merecen algunas preguntas.
La reciente entrega de maquinaria y vehículos al Distrito de Riego 014 Río Colorado es, sin duda, una buena noticia para los usuarios del agua del Valle de Mexicali y San Luis Río Colorado.
El Distrito y sus módulos necesitan maquinaria moderna para conservar caminos, canales, drenes y toda esa enorme infraestructura hidráulica que permite que miles de hectáreas puedan seguir produciendo.
Hasta ahí, solamente podemos decir: qué bueno que llegue equipo y qué bueno que se modernice el Distrito.
Pero cuando uno lee con atención el comunicado, aparece una pregunta que considero legítima y que las autoridades deberían responder.
El boletín informa que la empresa Gasoducto Centauro del Norte entregó 28 camionetas Nissan Frontier modelo 2026 y siete motoconformadoras, con una inversión de poco más de 40 millones de pesos.
Y aquí viene la pregunta:
¿A cuenta de qué se hizo esta aportación?
No lo digo para cuestionar que el Distrito reciba la maquinaria. Todo lo contrario. Lo que cuestiono es que una inversión privada de esta magnitud se presente simplemente como una entrega, sin explicar cuál es su origen, fundamento o contraprestación.
¿Quién es Gasoducto Centauro del Norte?
No estamos hablando de una empresa cualquiera que apareció espontáneamente para apoyar al campo.
Gasoducto Centauro del Norte es una subsidiaria de Grupo Carso creada específicamente para desarrollar proyectos de transporte de gas natural en Sonora y Baja California.
En diciembre de 2023, la empresa firmó con la Comisión Federal de Electricidad un convenio de inversión, uno de desarrollo y ejecución, y un contrato de servicio de transporte de gas natural para desarrollar, construir y operar el gasoducto que llevará gas hacia las centrales eléctricas de la región.
El proyecto actualmente contempla un gasoducto de 36 pulgadas y 442 kilómetros, con capacidad para transportar alrededor de 400 millones de pies cúbicos diarios, conectando infraestructura existente y abasteciendo centrales de CFE en Baja Califor
Y algo todavía más importante para nosotros:
el proyecto atraviesa territorio agrícola de Mexicali y San Luis Río Colorado.
De hecho, existen contratos publicados de servidumbre voluntaria de paso entre Gasoducto Centauro del Norte y propietarios de parcelas de distintos ejidos de la región. Algunos de esos contratos tienen una vigencia de 30 años y establecen contraprestaciones económicas por la ocupación de los terrenos.
Es decir, sí existe una relación directa entre el desarrollo del gasoducto y el territorio agrícola.
Entonces, la pregunta es perfectamente válida
Si una empresa privada que desarrolla una infraestructura energética estratégica para la CFE entrega más de 40 millones de pesos en maquinaria y vehículos al Distrito de Riego 014, los usuarios tenemos derecho a conocer:
¿Cuál es el fundamento de esa aportación?
¿Es una donación voluntaria? ¿Es parte de un convenio? ¿Es una medida de mitigación? ¿Es una compensación por afectaciones? ¿Es parte de las obligaciones relacionadas con el derecho de vía? ¿Existe algún convenio entre Gasoducto Centauro del Norte, la CFE, el Gobierno Federal, el Gobierno de Baja California y el Distrito de Riego 014? ¿La maquinaria corresponde a una obligación establecida en alguna autorización, contrato o permiso?
¿Quién determinó que esos equipos, y no otros, eran la forma adecuada de compensar o apoyar al Distrito?
Y, sobre todo:
¿Dónde está publicado ese convenio para que los usuarios podamos conocer sus términos?
Porque una cosa es que una empresa decida apoyar al sector agrícola y otra muy distinta es que exista una obligación, compensación o contraprestación relacionada con una obra que atraviesa territorio agrícola.
No confundamos transparencia con desconfianza
Quiero ser muy claro.
No estoy diciendo que exista algo irregular.
Tampoco estoy diciendo que el Distrito de Riego haya recibido algo que no le corresponda.
Estoy diciendo algo mucho más sencillo:
si una empresa privada entrega más de 40 millones de pesos en bienes a un organismo que administra infraestructura pública y de los usuarios, lo mínimo que necesitamos es saber por qué.
La transparencia no consiste únicamente en anunciar cuánto costó una obra o cuánto equipo se entregó.
También consiste en explicar de dónde viene, bajo qué concepto se entrega y qué obligaciones existen entre las partes.
Porque si fue una donación, que se diga que fue una donación.
Si fue un convenio de colaboración, que se publique el convenio.
Si fue una compensación por afectaciones, que se explique cuáles fueron esas afectaciones.
Si fue una obligación derivada del proyecto del gasoducto, que los usuarios conozcan cuál es esa obligación.
Y si simplemente fue una decisión voluntaria de la empresa para apoyar al Distrito, también sería bueno decirlo claramente.
El Distrito 014 necesita equipo, pero también necesita claridad
El Distrito de Riego 014 enfrenta enormes necesidades
Tenemos una red hidráulica que requiere conservación permanente, caminos rurales que necesitan mantenimiento, drenes que deben limpiarse y una infraestructura que durante décadas ha sido sostenida, en buena medida, por los propios usuarios.
Por eso celebro que lleguen siete motoconformadoras y 28 vehículos.
Pero precisamente porque hablamos de bienes de un valor considerable, debemos cuidar también la transparencia de su origen y destino.
En el Valle de Mexicali estamos acostumbrados a que muchas decisiones importantes se conozcan cuando ya están tomadas.
Primero aparece la obra.
Después conocemos el proyecto.
Y muchas veces, hasta el final, nos enteramos de las condiciones.
No debería ser así.
Una obra de infraestructura energética de esta magnitud requiere información clara para los propietarios, los productores, los módulos de riego y la sociedad.
Gasoducto Centauro del Norte tiene una relación contractual con la CFE para desarrollar y operar infraestructura estratégica de transporte de gas natural.
Y existen, además, instrumentos de servidumbre para permitir el paso del gasoducto por terrenos agrícolas de la región, algunos con contraprestaciones económicas a los propietarios.
Ahora conocemos una aportación de más de 40 millones de pesos en maquinaria y vehículos al Distrito de Riego 014.
Por eso, más que especular, preguntemos directamente.
¿A cuenta de qué se entregaron esos 40 millones de pesos en maquinaria?
Si la respuesta es sencilla, seguramente también será sencilla su publicación.
Porque los productores del Valle de Mexicali no están en contra de la inversión, ni de la modernización, ni de que las empresas privadas participen en el desarrollo regional.
Lo que queremos es algo mucho más elemental:
que cuando una empresa privada entrega 40 millones de pesos en equipo a una institución que administra infraestructura hidroagrícola de los usuarios, sepamos exactamente por qué.
La maquinaria es bienvenida.
La explicación también.

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