Como ha sido tradición, el 6 de enero, día de Reyes, se corta la rosca y según el numero de monitos de niño, los agraciados son los responsables de la elaboración de tamales para el día de la Candelaria, pero Ramón “Güerito” Zamora, se revelo al amase y convenció a José Carlos Sánchez de preparar carne asada en lugar de tamales y todos felices dieron cuenta de los chicharrones y del asado.



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