Semanario El Pionero

Expresión de Mexicali y su Valle

Lo extraordinario de lo cotidiano

El silencio nos provoca

Por Gladys Villalobos*

El Día Internacional de Concienciación sobre el Ruido busca crear conciencia sobre cómo afecta a nuestra vida y nuestra salud el ruido. Campaña creada en 1996 por el Center of Hearing and Communication (CHC) que se conmemora el último miércoles de abril de cada año.

El ruido es la segunda amenaza medioambiental más importante como contaminante del planeta, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). El ruido, intangible, medible, subjetivo, cotidiano, a veces imprudente, hay quien lo necesita o quien lo utiliza.

Y con esta fecha viene a mi mente su antagonista: el silencio. Tengo algunos años observando y reflexiono sobre este tema: ¿qué sucede cuando el silencio se hace presente entre dos personas? ¿lo disfrutamos, nos incomoda? ¿hablamos de cualquier tema solo para acabar con el silencio? ¿sabemos reconocer el silencio saludable?

El silencio lo asemejo al blanco, al minimalismo, a lo espacioso, a esa sensación de que no “hay nada”. Cuantas veces nosotros mismos depuramos nuestra casa y al paso de los días la volvemos a llenar de cosas no necesarias en realidad porque hay espacio. Viajamos y llenamos la maleta porque hay espacio. Vemos una casa justo con lo necesario y pensamos que está vacía. 

Vemos a una persona en silencio y pensamos que esta triste y tal vez, si lo esté o no, el asunto es lo que el silencio nos provoca. Un refrigerador lleno de recalentado navideño es preferible que ver el foquito de la parte trasera. Prender la televisión para que al menos haya ruido. Somos muy curiosos los humanos.

El silencio puedes ser un paraíso, tierra fértil para el descanso, para la imaginación o, todo lo contrario. “Cuando estés solo cuida tus pensamientos, cuando estés acompañado tus palabras” dos de las “6 pautas para la vida” tan populares en redes sociales de autor desconocido.

Me reconozco una persona que valora el silencio, con disposición y habilidad para conversar, herencia de mis padres Con facilidad entablo conversaciones. Es común que escuche revelaciones incluso de extraños, pero cuando puedo, vuelvo al silencio. Como objetivo personal, trabajo cada día para mejorar mi habilidad para escuchar.

Crecí en una familia de seis personas. Dormí muchos años en una recamara con mis dos hermanas. El silencio no era habitual, casi solo una condición nocturna. Me recuerdo niña disfrutar el silencio en el jardín de la casa de mis padres en compañía de Pascual, mi amigo imaginario. Con motivo del Día del Niño, comparto esta imagen de mi madre y yo en una de mis piñatas que recuerdo tan vívidamente que pone en mi rostro una sonrisa. Justo la misma etapa de mi vida en la que Pascual se hacía presente.

 “Lo Extraordinario de lo Cotidiano”, un espacio donde cada día es un motivo. Valoro tu tiempo. 

*Gladys Villalobos. Cachanilla de nacimiento, comunicóloga de profesión, amante del cuerpo por vocación. Crecí análoga, me convertí digital. Asesora en Comunicación, Redactora de Contenidos, Fotógrafa. Instructora 450PMA Pilates y 200RYT Yoga. Contacto: villalobos.gladysconsuelo@gmail.com