MEXICALI. – Como consecuencia de los efectos del Covid-19 en el personal que labora en las diferentes instituciones bancarias, la totalidad de ellas han reducido la operación en algunas de sus sucursales y los cajeros automáticos resultan insipientes para atender la creciente demanda de dinero, mientras que otros servicios que requieren atención directa, incluyendo cambio de cheques o cobro de pensiones, tienen que formar largas y tardadas filas, sin importar la inclemencia del tiempo que sobrepasa los 110 grados y es que los Bancos no están preparados para una emergencia como la que vivimos.


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