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Editorial…

Incongruencias

En la medida que transcurre el tiempo y avanza la administración del presidente Andrés Manuel Lopez Obrador surgen incongruentes situaciones  que dejan constancia de la enorme distancia entre el decir y el hacer, entre las promesas de campaña y las acciones de gobierno.

Por ejemplo, en el sector primario, donde se producen alimentos y una buena parte de ellos contribuyeron a la elevación de las exportaciones de México, impactando positivamente en Producto Interno Bruto, hay incertidumbre por la reducción del presupuesto.

Se desconoce a precisión cual es la proyección de la nueva Secretaria de Agricultura y Desarrollo, a cargo del Dr. Víctor Manuel Villalobos, porque los hombres del campo conocen son las versiones del ahora presidente anunciando una serie de acciones

que impulsan las actividades primarias en el minifundio, dejando fuera a productores de granos.

La cuestionada reducción del presupuesto a la nueva secretaría, en algunos renglones, como el de la operación de ASERCA, que al cambiar de nombre no elimina el compromiso de pago de apoyos que no fueron cubiertos con el presupuesto de 2018, impactando negativamente al limitar el auxilio económico para los programas del 2019.

Sin duda, entre los titulares de la Secretaria de Agricultura y del nuevo organismo de Seguridad Alimentaria Mexicana, deberá de existir una estrecha coordinación, primero para diseñar programas de producción para reducir la dependencia en materia de granos básicos, tratando de lograr la autosuficiencia.

Sin embargo, no se deberá de descuidar la sanidad y la inocuidad en la agricultura y la ganadería, por ser estos los principales proveedores de materia prima para la exportación que ha generado buenos dividendos al país en los últimos años.

También se tendrá que evaluar y balancear la distribución de apoyos que, por regla  general van a los grandes agroindustriales, olvidándose de impulsar las actividades pecuarias de los pequeños productores que son la base del desarrollo.

La simulación en la distribución de beneficios a través de programas de huertos familiares o pequeñas granjas deberán de acabarse, porque solo han sido negocios para funcionarios coludidos con proveedores que no cumplen y a los aspirantes les dejan colgados de la brocha, al quedarse en espera de lo que les prometieron y en ocasiones aportaron y nos les cumplieron.