Entre Los Surcos…

Entre Los Surcos…

Del dicho al hecho

Por César Villalobos López

Durante el desarrollo de las campañas políticas y después en el proceso de integración de los gabinetes de gobiernos municipales, estatales o nacionales, surgen una serie de especulaciones sobre los posibles colaboradores, sin faltar, desde luego, los golpes bajos, con infundios y filtraciones de supuestos para afectar a alguien.

En el proceso electoral y después de la confirmación del triunfo del gobernador Jaime Bonilla Valdez, no hubo excepciones y se dieron esas situaciones, cuando los pretensos e inseguros de ser incrustados en la nómina, sentían pasos en el tejado.

En la política, muchas veces las apariencias generan espejismos, especialmente cuando alguien alimenta esperanzas. Como fue el caso de un buen productor agrícola, echado a perder, por el solo hecho de haber sido en su rancho, el evento de inicio de campaña de Francisco Arturo Vega de la Madrid, llego a considerarse titular de la entonces Secretaria de Fomento Agropecuario, si, nos referimos a Rigoberto Montoya Barraza, quien pasó sin pena ni gloria por la presidencia de la S. de R.L.

Viene esto a colación por la sorpresa que la semana pasada dio Hector “El Güero” Soto Ibarra, logrando del Banco de Desarrollo de América del Norte, dentro de la regulación de la EPA estadounidense, una aportación a fondo perdido, para la reposición de 12 kilómetros de drenaje sanitario y la modernización de tres plantas de bombeo. 

Por eso afirmamos que, entre las declaraciones optimistas y el hacer, hay mucho trecho.