Lo Extraordinario de lo Cotidiano

Lo Extraordinario de lo Cotidiano

Hogar es donde está el corazón 

Por Gladys Villalobos*

Como un habitante de antaño, se desliza Eric por el Centro de la polémica y atractiva Tijuana. Hace seis años cerró un ciclo de vida en Mexicali. El complaciente clima de la Tía-Juana lo sedujo para iniciar un nuevo camino. Su cálido hogar en La Cacho le da acceso inmediato a esta zona de la ciudad en reconstrucción física y económica. Cambio de piel.

Diversidad gastronómica, nuevos espacios para la promoción cultural, la reconstrucción de edificios convertidos en ofertas de hospedaje en la famosa Revolución. Hoteles que resaltan por su estética en medio del caos. Acogedoras cafeterías llenas de detalles y de sueños. Espacios conjuntos para el comercio, donde se intercambian productos innovadores, de artistas locales o bien, artículos reciclados con un toque de renovación.

La Coahuila, donde se conjugan las necesidades con los deseos. Un pequeño bar, discreto, un par de escalones abajo de la banqueta, popular en la zona, tranquilo, donde puedes deleitar la mariguana. El Restaurante Caesar, donde surgió al mundo, la conocida ensalada que lleva su nombre. Playas de Tijuana y su cerco de metal que ingresa hasta el mar, para que no se nos olvide que somos dos; monumento a la hermandad condicionada, a la libertad dividida, a la división simulada. Todo un tema para otro momento.

No conocía el corazón de Tijuana. Durante 10 años viaje por trabajo a esta ciudad. Hoy sé que solo conocía sus arterias. Mi mayor revelación de este recorrido fue actualizar a mi amigo Eric. Escucharlo, verlo deslizarse de calle a calle, habitando los sitios, compartiendo con pasión la historia de una ciudad que decidió adoptar, que lo recibió con amabilidad y viceversa.

 “Hogar es donde está el corazón” reza una de mis frases preferidas. Fue hasta que me mudé a la Ciudad de México que la entendí, la sentí y la integré a mí vida. Esta semana cumplo seis años habitándola, disfrutándola, respetando sus costumbres; aprendiendo de su gente, lo que quiero y no, alimentando mis relaciones, construyendo nuevas, reinventándome profesionalmente y con disposición a todo aquello que me nutra como ser humano. Llegue con confianza a esta ciudad y ni en los días más complejos he dudado de la decisión que tome. 

Esta ciudad me ha tratado muy bonito. Sacó a flote en su totalidad mi capacidad de adaptación, la flexibilidad de mi mente, de vivir en el presente que para mí se traduce en no añorar lo que no tengo a la mano, entiéndase de lo material. El desapego. Ejercita mi paciencia y tolerancia ¿quién dijo que era sencillo trasladarse en Metrobús a la hora pico? Aprendí a consumir lo local. Salvo por las suaves toallas que aún no encuentro en esta ciudad, podría omitir ir a Estados Unidos de vez en cuando.  

Llegue aquí por 18 meses solamente. Bien dicen que, si quieres hacer reír a Dios, le cuentes tus planes. Solo la ausencia de mis seres amados nubla eventualmente mi felicidad. Recibir y convivir con ellos en esta ciudad, siempre es un bálsamo para mi alma. Por supuesto, ya pido mis quesadillas con o sin queso.

 “Lo Extraordinario de lo Cotidiano”, un espacio donde cada día es un motivo. Valoro tu tiempo. 

Gladys Villalobos. Cachanilla de nacimiento, comunicóloga de profesión, amante del cuerpo por vocación. Crecí análoga, me convertí digital. Asesora en Comunicación, Redactora de Contenidos, Fotógrafa. Instructora 450PMA Pilates y 200RYT Yoga. Contacto: villalobos.gladysconsuelo@gmail.com