Entre Los Surcos…

Entre Los Surcos…

A río revuelto

Por César Villalobos

A medida que los gobiernos, Federal y Estatal han reducido la canalización de recursos económicos, de apoyo al campo, los funcionarios de los dos niveles, incluyendo a diputados al Congreso de la Unión y de la legislatura local, se han dedicado a pregonar cualquier acción o posibilidad de presumir y sobresalir de sus homólogos, aunque solo sea de palabra, sin hechos tangibles en beneficio de los productores.
Esta situación ha permitido comprobar que las partidas presupuestales -aprobadas por el Congreso de la Unión, por las dos cámaras- y la carabina de Ambrosio, son la misma cosa, porque al final, es la Secretaria de Hacienda y Crédito Público, la que decide cómo y cuándo librar las partidas para que sean ejercidas por las dependencias.
Entonces encontramos que la Secretaría de Agricultura y sus satélites, como ASERCA, están atadas de manos y operan al antojo o criterio de los funcionarios de la Secretaria de Hacienda, sin importar que los productores incluidos en los programas de apoyo queden endeudados por la impuntualidad con la que reciben las partidas que les corresponden.
También hay funcionarios y técnicos investigadores que aprovechan la inquietud y el arrojo de productores que ven en busca de nuevas opciones de cultivo que, los entes como el INIFAP –Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias, o el ICA –Instituto de Investigaciones Agrícolas- de la UABC ni siquiera los habían considerado, pero que al ver la posibilidad de buenos resultados, buscan adjudicarse la autoría.
El colmo es cuando los titulares de estos organismos se atreven a presentar como propios datos relativos al cultivo de garbanzo, como si ellos hubieran realizado algún trabajo de investigación y pudieran aportar resultados de campo.
Los apoyos para incursionar en ese nuevo cultivo no están disponibles para facilitar la gestoría de los productores, pero alrededor del proyecto de la leguminosa se acomodan muchos individuos que pretenden adjudicarse la paternidad.
Estas personas, sin importar el sexo, están “pandiando” al potrillo antes de que sea parido por la yegua, sin impórtales el éxito o el fracaso que los productores puedan tener en esa aventura que, según expertos, como la doctora Rosa Maria Gomez Garza, el garbanzo puede convertirse en una alternativa más entre los cultivos a establecer en el valle de Mexicali.