Pedro Márquez R | San Luis Az. News
Como si el abandono en que ha estado la agricultura los últimos siete años de Gobierno han sido insuficientes, ahora el clima ha hecho lo suyo para dejar desolados a los Valles Agrícolas del Noroeste del país, principalmente.
El daño es tal que no únicamente los productores van a salir perjudicados como había venido sucediendo con el trigo cristalino y el algodón de esta zona, sino que también las Empresas habilitadoras o compradoras de estos productos.
La catástrofe ya está, porque en el trigo el más afectado es el cristalino porque no tiene precio de garantía, como lo tiene el harinero que es de siete mil cincuenta pesos.
Es decir, tienen algo seguro estos productores, más lo que les daba o dará la Cooperativa Lic. Alfredo V. Bonfil, que ha llegado a ser hasta mil seiscientos pesos por tonelada, teniendo un tope de siete unidades.
Aunque se desconoce las medidas que ahora habrán de tomarse, seguramente todo continuará por la necesidad que tiene el Molino Harinero de materia prima.
Por las dudas que tienen los productores de este grupo –uno-, es que ya se pidió al Veterinario y Financiero Oscar Real Romero, venir a coadyuvar con el Consejo de Administración, a buscar una salida ayudando a los socios, pero sin perjudicar a la Empresa.
Los que podrían desaparecer son los que siembran trigo cristalino, que en este ciclo cultivaron ochocientas hectáreas.
No creo que alguien se atreva a incursionar de nuevo en este grano si no hay un precio de garantía justo, independientemente de la ayuda que ya se está gestionando por la baja producción.
Por la magnitud del problema que trajo el calor adelantado de febrero, marzo y abril, la nueva titular de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural –SADER-, ve positivo gestionar un apoyo por la baja producción que apenas está llegando a las cuatro toneladas por hectárea.
Si la funcionaria logra algo, los trigueros estarían salvados, pero qué pasará con los sandilleros y los algodoneros.
Como los que siembran sandía son los horticultores y, éstos no reciben apoyos por ser la mayoría representantes de Empresas Trasnacionales, entonces solo se quedaran mirando y con la deuda.
Algo así pasa también con los trabajan la alfalfa, porque siembran con su propio dinero y no reciben complemento alguno.
Los que sí tienen ya tiempo trabajando un respaldo con la Federación a través del Estado, son los algodoneros, pero hasta el momento no se les ha hecho nada.
Ahora es cuando más necesitan de la ayuda porque la mosquita blanca los está afectando y seguramente mermara sus producciones, independientemente de las aplicaciones que hagan.
De esto seguramente el líder algodonero Juan Armenta, tiene algo que informar a su gente porque todos quieren saber algo.
Como se aprecia, son algunos los cultivos que han sido perjudicados con el clima y la mosquita, haciendo urgente un rescate al campo porque de lo contrario el valle quedará desolado.
Como dice “Pepe” Ames, es “triste y lamentable”, lo que está pasando, pero es la realidad, como también es real que hay una gran incertidumbre en torno al apoyo que apruebe el Gobierno Federal.
En nota por separado ya lo detalla con lujo de detalle “Lupe” Cervantes, que aún de inyectarle al trigo todo lo que necesita no se escapó de la baja producción, que pasará con los que tienen que comer del avío que reciben para el cultivo.
El problema, asegura Cervantes, no solo será en este año, se extenderá también para el que viene y, por ello es que muchos ya no regresarán al surco.
Los siete años de la Cuarta “T” han sido difíciles para el agricultor, pero este fue catastrófico.

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