Semanario El Pionero

Expresión de Mexicali y su Valle

Joven denuncia hostigamiento de funcionario público en ceremonia de «El Grito»

Diego fue empujado por un funcionario público en la ceremonia del grito de independencia en Mexicali por responder “fuera” a las arengas de la gobernadora.

Por   Dianeth Pérez Arreola

Diego, el joven que fue empujado por un funcionario público en la ceremonia del grito de independencia en Mexicali por responder “fuera” a las arengas de la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda, contó su experiencia.

Narró que llegó cerca de las ocho de la noche al Centro Cívico, a donde llegó solo, motivado por las convocatorias en redes para ir al grito a mostrar su inconformidad con la administración actual.

Como llegó temprano, estaba frente al balcón, donde había un área delimitada donde solo dejaban pasar gente que portara pulseras color naranja. Vio como algunas personas intentaban entrar ahí para quedar más cerca, pero personas encargadas del filtro de seguridad les negaron el acceso.

A él le preguntaron que si quería pasar y aceptó. Ahí estuvo platicando con algunas personas, quienes les comentaron que las pulseras naranjas se las dieron en sus colonias, desde donde los llevaron en camiones, les dieron soda y tamales una vez en el Centro Cívico y dejaron subir a los juegos mecánicos gratis a sus hijos.

Cuando pasó la transmisión de la ceremonia del grito de la presidenta Claudia Sheinbaum y empezó el de Marina del Pilar Ávila Olmeda, empezó a contestar ¡fuera!, a las arengas.

Recordó que un hombre de barba que estaba a unos metros de él lo escuchó y empezó a pegársele mucho, y si él se movía, el hombre lo seguía y lo empujaba con su cuerpo.

En eso, un hombre alto y corpulento se le acercó y lo agarró del cuello, diciéndole que se fuera de ahí. Diego le gritó que lo soltara, y lo soltó. El hombre de barba seguí ahí hostigándolo.

Después de que pasaron las arengas, una señora, que fue identificada más tarde como lideresa de la colonia Robledo a decirle que “ellos” eran mayoría que lo que hacía era una falta de respeto a México.

Diego decidió ir a protestar de esa manera “para no dejarlo pasar; México está como está porque la gente ve cómo está la situación, cada vez peor y no hace nada”.

El joven ingeniero tiene 24 años vivió un año en el extranjero como parte de un intercambio estudiantil, experiencia que le cambió la vida al vivir en un país donde las cosas funcionan bien y los ciudadanos se interesan en la política y participan en movimientos sociales.

“Escuchas a la gobernadora y como si no tuvieras ojos para ver la situación; las luminarias que no sirven, los baches, las narcomantas, los desaparecidos… se que los problemas no se pueden resolver de la noche a la mañana, pero por qué no son honestos y nos dicen que las cosas están mal, hacen un plan y nos dicen cómo y en cuánto tiempo lo van a resolver”, opinó