
Por Dianeth Pérez Arreola
Como siempre que quieren llenar el zócalo de la Ciudad de México de entusiastas morenistas por algún evento de presidencia, salen autobuses de todos los rincones del país. Ese fue el caso el domingo 12 de enero, cuando Claudia Sheinbaum daba un discurso por sus 100 primeros días de gobierno.
Nos cuenta una persona que iba en uno de los camiones desde Mexicali Baja California, que fueron detenidos al regreso por integrantes del crimen organizado, al parecer en Sonoyta, donde a punta de armas largas los obligaron a orillarse cerca de una gasolinera.
Los delincuentes les pidieron 2 mil pesos a cada uno por dejarlos seguir su camino, dinero que no tenían. Estuvieron ahí por horas mientras veían opciones para poder conseguir el dinero que les pedían.

Finalmente, llamaron a la diputada Michel Sánchez, quien hizo una transferencia de 80 mil pesos para poder liberar al autobús y sus ocupantes. Sucedió en el estado del exsecretario de Seguridad Pública, Alfonso Durazo, quien siguiendo la doctrina obradorista, seguro los llenó de abrazos. Entrando a Baja California fueron escoltados, pero pues ya para qué.
En otro asunto no menos escandaloso, resulta que el secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Juan Meléndrez, despidió a Luis Roberto Ayala de la Dirección de Inocuidad, funcionario que fue incluso encargado de despacho cuando el titular se fue a hacer campaña y quien goza de buena reputación dentro del sector.

Les presentó a la nueva encargada, una abogada de 23 años sin experiencia, pero que Meléndrez trae a todas partes. Sobra decir que es un secreto a voces el por qué.
En la presentación de la próxima edición de Agrobaja ahí andaba y al parecer le darán un automóvil de uso oficial. Eso sí, nepotismo no es, porque no son parientes.
Finalmente, mucho polvo ha levantado el caso de la menor de 15 años, agredida sexualmente y cuyo presunto atacante al parecer se fugó a Estados Unidos. Cierto periodista que le sigue lavando la carita a Pedro Ariel Mendívil ha arremetido contra Luis Felipe Chan, el actual director de Seguridad Pública por su actuación en el caso.
Chan se defiende diciendo que el presunto responsable estaba dentro de un inmueble, ante lo cual la policía municipal está impedida legalmente para llevar a cabo detenciones, pues de haberlo hecho se hubiera declarado ilegal y el señalado hubiera quedado libre, pues le corresponde a la Fiscalía General del Estado entrar a las propiedades privadas con la orden correspondiente, para aprehender a alguien.
La duda era si, ya que la DSPM no puede actuar (en un caso que a todas luces se convertirá en mediático y además con riesgo de fuga), si no tiene la obligación de avisarle a Fiscalía que le toca hacer lo que sigue, o si se lava las manos diciendo que a ellos “no les toca” y ya.
Aquí está la tarjeta informativa de la Policía Municipal donde se asienta que sí avisaron a la FGE. ¿Por qué se les fue el presunto agresor? Habrá que preguntarles.

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