Semanario El Pionero

Expresión de Mexicali y su Valle

Modificaciones de META buscan reducir riesgos para menores en redes sociales

Por Dianeth Pérez Arreola

La implementación de perfiles de protección para niñas, niños y adolescentes en plataformas digitales representa una oportunidad para modificar la relación de las nuevas generaciones con la tecnología, reduciendo afectaciones en el descanso, la atención, la salud mental y la actividad física.

América García León, coordinadora de la Licenciatura en Psicología Clínica de CETYS Universidad Campus Mexicali, consideró que las salvaguardas automáticas incorporadas por plataformas digitales constituyen un avance positivo, debido a que pueden contribuir al bienestar de menores durante etapas fundamentales de su desarrollo.

Entre las medidas implementadas por Meta se encuentra ocultar el recuento público de “me gusta” en las cuentas de menores, con el propósito de disminuir la presión asociada con las métricas de popularidad.

“Al ocultar las métricas de popularidad, como el recuento de ‘likes’, se atenúa la presión social por la aprobación externa… La tecnología debe ser un puente para el aprendizaje y la conexión humana; el acompañamiento consciente por parte de familias, escuelas y plataformas es el camino para garantizar que la innovación digital impulse siempre el bienestar de nuestra infancia y juventud”, comentó.

Investigaciones científicas han relacionado la fuerte inversión emocional en redes sociales y la búsqueda constante de validación con un mayor riesgo de dismorfia corporal, síntomas depresivos y trastornos de la conducta alimentaria entre jóvenes, explicó.

García León manifestó que a estas medidas se suma la eliminación de filtros de imágenes vinculados con procedimientos estéticos, además de límites de tiempo de uso y bloqueos nocturnos para adolescentes.

Pantallas también impactan atención y actividad física

Los llamados modos de concentración durante el horario escolar pueden disminuir las interrupciones provocadas por las notificaciones y favorecer la atención de los estudiantes, subrayó la especialista.

El uso excesivo de pantallas se ha relacionado con dificultades para mantener la atención y con manifestaciones clínicas asociadas al TDAH durante la infancia y adolescencia, señaló.

Reducir la sobreestimulación digital facilita el enfoque, la creatividad y el aprovechamiento académico, por eso, agregó que establecer límites al tiempo frente a las pantallas también permite reducir el sedentarismo y generar espacios para el juego libre, la actividad física y la convivencia familiar.

Una mayor exposición a las pantallas se ha asociado con un incremento en factores de riesgo relacionados con obesidad infantil y problemas metabólicos, y en este contexto, recordó que la Organización Mundial de la Salud recomendó en 2019 evitar el uso de pantallas en menores de dos años y limitarlo a un máximo de una hora diaria entre los dos y cinco años, como parte de las medidas para favorecer un desarrollo integral.

La académica también mencionó problemas como cansancio ocular digital, migrañas y alteraciones del estado de ánimo entre las posibles consecuencias relacionadas con un uso inadecuado o excesivo de dispositivos digitales.

Por ello, consideró que las herramientas de protección para menores deberían avanzar hacia un estándar más amplio y no limitarse a determinadas regiones.

Finalmente, García León sostuvo que la tecnología no debe entenderse únicamente desde la perspectiva de sus riesgos, sino también como una herramienta de aprendizaje y conexión, siempre que exista un acompañamiento responsable por parte de familias, escuelas y plataformas digitales.