Semanario El Pionero

Expresión de Mexicali y su Valle

Entre Los Surcos…

Roberto Roche Uribe.

Camarón que se duerme se lo lleva la corriente

Por César Villalobos López

El Comité Estatal de Sanidad Vegetal (CESV) es el vivo ejemplo de este famoso dicho mexicano, ya que se durmieron los directivos y se los comieron los operativos.

 Es conocido de todos que el famoso y eterno gerente general y casi dueño del Comité, Roberto Roche Uribe mejor conocido como “el lambidito”, siempre se desempeñó como si fuera el dueño, aprovechando el descuido y desatención del consejo directivo, siempre con un dominio de los temas, conocedor de las reglas de operación y sobre todo eficiente al cumplir metas logrando buenos resultados, operó este organismo con mando absoluto desde que Manuel Quintero Meza dejó la presidencia, pues hizo valer su capacidad, control y domingo en el organismo. 

Es sabido que “no hay malos empleados si no hay mal patrón”, como es el caso de Héctor Lara Sorial, presidente ausente, eso ocurrió ya que el Comité Estatal de Sanidad Vegetal dejó todo a su cargo, lo que le permitió tejer una red de apoyos económicos del Comité con gasolina y gastos personales al entonces representante de SADER Federal  en el Estado, Juan Manuel Martínez Núñez, hoy socio de la empresa que formó con Roche Uribe. 

La complicidad y favores entre estos dos personajes fueron incrementándose al grado que con recursos económicos del Comité, Martínez Núñez se capacitó y acreditó  por SENASICA como certificador, lo que le permitió preparar su salida de la representación de la SADER Federal,  así, encontró en el Comité el refugio ideal para seguir adiestrándose, y así,  poner un negocio particular que hoy rinde frutos, ya que sin razón alguna solo por casualidad el Comité, a finales del 2025 perdió poco a poco todas las certificaciones, así como los clientes, mismos que ahora son parroquianos en la empresa personal de  Martínez Núñez y  Roche Uribe “El lambidito”,   quitándole al Comité, así de facil y a la mala, la operatividad, ¿Por qué? ¡por qué se durmieron! La corriente se llevó al consejo de administración.

Juan Manuel Martínez Núñez.

 El Comité Estatal de Sanidad Vegetal opera con recursos económicos federales y estatales  para atender las campañas que por obligación debe de realizar como órgano acreditado por SENASICA, además de esto el Comité genera recursos propios a través de los servicios profesionales que presta como fumigaciones y emisión de certificados de exportación, siendo este ingreso vital para el sostenimiento del organismo.

 ¿Cómo lograron engañar tan fácilmente a los directivos?, ¿SENASICA como autoridad competente, no detectó el desvió de dineros en acreditaciones a un funcionario público?, ¿no existe un consejo técnico que supervise las acciones de cada organismo de sanidad?, ¿la SADERBC no integra el comité técnico?, ¿por qué no se hace algo?, ¿los productores sabrán las consecuencia que tendrán a nivel comercial con USDA al perder las acreditaciones como zonas libres de enfermedades?, ¿cuánto dinero dejará de generar el Comité producto de la cancelación de los servicios que antes se otorgaban?, ¿a cuánto ascenderá la pérdida en dinero,  por no exportar productos si no se cuenta con la certificación como libre de mosca de la fruta, piojo harinoso, combate a la mosca blanca?, solo por mencionar algunos. 

La verdad es clara y está a la vista de todos, el ex gerente y el ex delegado le quitaron los clientes al Comité, y con ello, los ingresos económicos que recaudaban por atender a las empresas agrícolas exportadoras, pero por lo pronto, estos dos angelitos dejaron sin clientes y sin recursos a este organismo. 

Es claro el conflicto de interés en el que incurrieron los ex funcionarios públicos, pero al parecer no pasa nada, ni el Delegado fifí, José Antonio Ramírez  Gómez, ni el representante de la SENASICA en el Estado hacen algo. 

Pero como dice el dicho “camarón que se duerme se lo lleva la corriente”, y este es el caso, se pusieron vivos o fueron vivales, pero hay que aclarar que sí hubo complicidad de las autoridades, o ingenuidad de los directivos, pero como siempre; los que la pagan son los productores, ya que ellos son los que van a padecer la pérdida de estatus de libre de muchas enfermedades y sobre todo se pudiera perder acreditación de USDA para recibir cultivos de zonas no acreditadas. 

Se debe exigir y actuar urgentemente antes de que todo esto suceda y que se castigue si se comprueba que hubo abuso de confianza, colusión de funcionarios públicos, daños y perjuicios a los productores.

 Mas vale que el delegado fifí, si no va atender estos temas tan importantes, que mejor ya se retire y se vaya a las campañas políticas en la Baja California Sur, que por cierto ya lo están esperando. Vamos a ver cómo actúa la secretaria Columba López Gutierrez, que no nos salga con otro delegado sin perfil, que solo venga a cubrir un puesto por compromisos políticos como el que tenemos en el Estado.  Ya no hay tiempo para experimentar, la crisis en campo es severa, los problemas de rentabilidad, los recortes de agua producto de las actas de CILA, ¡no es posible que la Federación no respete al campo!

 No hay mas responsables de lo que pase de aquí en adelante que los directivos del Comité, son ellos los que deben de buscar soluciones para atender esta crisis en la sanidad vegetal en el Estado. Pueden buscar la recuperación de las acreditaciones para prestar servicio y por otra parte, que interpongan las demandas legales a los causantes de esta crisis.

 Ya veremos dijo el ciego.