Semanario El Pionero

Expresión de Mexicali y su Valle

Los amores (presupuestales) de Sheinbaum

Por Sergio Negrete Cárdenas

Obras son amores y no buenas razones. Las palabras sobran, y muchas veces estorban, para escudriñar las acciones de los políticos; la realidad está en los números. Es el caso de Claudia Sheinbaum. Pero no sus fantasías mañaneras, en que selecciona una estadística para presumir la salud económica del país, en más de una ocasión distorsionando o hasta falseando la cifra correspondiente.

Los números que muestran a la verdadera Sheinbaum acaban de ser enviados al Congreso de la Unión en la forma de diversas leyes, la más importante la propuesta de Presupuesto de Egresos de la Federación. El presupuesto es la prueba de ácido de cualquier declaración política. Donde un gobierno pone el dinero, ahí está su verdadera lealtad.

Como su padre político, Sheinbaum ahora enlista sus “proyectos prioritarios”, esos programas donde el dinero no puede faltar. Podrá escasear en otras áreas, pero no en las señaladas por el dedo presidencial. E incluso en ese listado quedan claras que hay de prioridades a prioridades. Estas se dividen en dos: programas sociales e inversión. En ambas las cifras hablan. Sus partidas presupuestarias son las huellas dactilares de la voluntad política de la presidenta.

En los programas sociales, pensiones y becas arrasan. Del poco más del billón de pesos a ser repartidos, 62,4 centavos de cada peso son para las pensiones; para las becas, 18,6 centavos. Esto es, más de ocho pesos de cada diez.

Ahí también hay un programa que la presidenta presume con cierta frecuencia: “Salud Casa por Casa”. Lo que le importa en la realidad está en los recursos asignados. Esos cinco mil millones representan casi medio centavo por cada peso de los programas sociales. Poco debería de sorprender de quien otorga una prioridad similar a surtir de medicamentos al sistema de salud, esto es, muy baja. Hablará mucho del programa, pero le importa bastante poco.

Con respecto a inversiones, su amor está en los trenes y en la energía, esto es petróleo, petróleo y electricidad. Ambos amores heredados del patriarca tabasqueño, pero los números indican que han desatado la más sincera pasión en la actual inquilina de Palacio Nacional. Nada menos que 83,4 centavos de cada peso van a trenes o energía. Lo que recibirán carreteras y caminos, o las obras hidráulicas de Conagua, son las migajas del banquete presupuestal.

La asignación de recursos públicos es el único indicador infalible del rumbo de un gobierno y de las prioridades de quienes lo encabezan. Los amores presupuestales de Sheinbaum ahí están; el resto es hipocresía.