El río Bravo, seco en el tramo fronterizo entre Ciudad Juárez y El Paso, en abril de 2025. Fotos: Cuartoscuro / Archivo
La cuenca del río Bravo conecta a 570 mil kilómetros cuadrados de ciudades, campos e industrias en Estados Unidos y México, pero esa conexión está bajo presión
Por Clara Zepeda
MONTERREY.- Cada año se pierden en la cuenca del río Bravo hasta 5 mil 469 hectómetros cúbicos de agua almacenada —el equivalente a cuatro albercas olímpicas por minuto—. Es por ello que cerca de 19 empresas arrancaron una alianza para enfrentar la escasez hídrica, la sobreexplotación y la contaminación del cauce.
La cuenca del río Bravo conecta a 570 mil kilómetros cuadrados de ciudades, campos e industrias en Estados Unidos y México, pero esa conexión está bajo presión.
En el marco de la presentación de la iniciativa «Manos al agua por el río Bravo», que convoca al sector privado a actuar por la seguridad hídrica de las cuencas donde opera, y liderada por Heineken México, los primeros participantes del proyecto alertaron que esta cuenca compartida entre México y Estados Unidos, que sostiene no solo a las ciudades, sino también a la agricultura, la industria y a los ecosistemas de enorme valor, sufre de una sobredemanda impulsada por las sequías o el uso excesivo, así como de contaminación.
Saraí Rodríguez, líder de medio ambiente y circularidad de Heineken México, informó que ya se tienen 10 proyectos en territorio bajo «Manos al agua», pero no se tiene el manejo de los recursos específicamente, sino que el objetivo es vincular los proyectos para que los recursos sean más eficientes operados por el implementador.
«Hoy estamos 15 empresas que forman parte de ‘Manos al agua’, más el comité que está conformado por Heineken México, Fundación Femsa, Danone y Niagara Cares. Somos hoy 19 empresas que ya estamos en esta alianza y lo que buscamos es que más empresas empiecen a trabajar en proyectos; es decir, que se tenga mayor incidencia a nivel territorio», precisó Rodríguez.
Entre otros corporativos que participan están Rotoplas, Agua Segura, Toroto, Deacero, Xylem, Kilimo y Netafim, entre otros.
Seguridad nacional
Heineken México, que en un inicio cubrirá los gastos operativos de la alianza para el periodo 2027-2028, advierte que el costo de la inacción es muy alto.
Claudia de la Vega, vicepresidenta de asuntos corporativos de la empresa cervecera, resaltó que las sequías y el cambio climático están apurando cada vez más a los agentes económicos, por lo que ya no es un tema voluntario, sino un asunto de seguridad nacional que se tiene que posicionar para poder tener una mayor acción.
Su escasez —la del agua— pone en riesgo directo la vida humana, la producción de alimentos, la estabilidad política y la economía de México.
Los proyectos que están avanzando son en temas de agricultura y eficiencia de riego, pero hay también de captación de agua de lluvia, conservación de suelos y reforestación. Los temas son amplios, atendiendo a las necesidades corporativas.
«Estamos en conversaciones con implementadores en Estados Unidos, pero dentro de la alianza hay más participación mexicana… aunque la alianza es un llamado a empresas, eso no quiere decir que sea limitante para trabajar con autoridades. Hemos estado en pláticas con Agua y Drenaje, pero es parte del trabajo que hay que hacer», aseveró Saraí Rodríguez.
Kathia Elizondo, cofundadora de Alo Impact Solutions, por su parte, aseguró que habrá que partir del análisis de qué está ocasionando la inseguridad hídrica en la cuenca, por lo que se debe entender el sistema. También se debe priorizar dónde actuar e identificar cómo actuar. Así, con conocimiento se tomarán decisiones informadas y se generará una acción colectiva.

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