Semanario El Pionero

Expresión de Mexicali y su Valle

¿Qué será muy difícil informar?

Por Guadalupe Villalobos Guerrero

Hay algo que, en el campo, puede llegar a ser tan importante como un apoyo económico: la información.

El productor necesita saber qué se está haciendo, cuánto le corresponde, cuándo podrá cobrar, bajo qué reglas y, sobre todo, cuánto vale realmente su producto.

No parece una petición extraordinaria. Sin embargo, en los últimos días hemos visto una preocupante falta de información oficial sobre temas que directamente impactan el bolsillo de los agricultores.

Y entonces surge una pregunta muy sencilla:

¿Qué será muy difícil informar?

No estoy hablando de noticias negativas. Al contrario. Hay buenas noticias que deberían convertirse en certeza para los productores, pero que terminan dejando más preguntas que respuestas.

SORGO PARA CHINA: MUY BUENA NOTICIA… 

¿Y EL PRECIO?

En Sinaloa se ha dado una noticia que merece ser reconocida: la apertura del mercado chino para el sorgo mexicano.

Se habla de un compromiso de compra de hasta 1 millón 200 mil toneladas, y de una superficie proyectada de alrededor de 215 mil hectáreas para atender esa demanda. Incluso se realizaron los primeros envíos desde Topolobampo como parte del proceso de apertura comercial.

Sin duda, es una excelente noticia para Sinaloa y para México.

Pero hay una pregunta que aparece una y otra vez entre los productores y que, hasta ahora, no ha tenido la misma difusión:

¿A cuánto le van a comprar el sorgo al productor?

Porque anunciar que China comprará 1 millón 200 mil toneladas suena muy bien. Anunciar que habrá agricultura por contrato suena todavía mejor. Pero el agricultor necesita conocer la parte fundamental de la ecuación:

¿Cuánto recibirá por tonelada?

Estamos hablando de una superficie enorme y de miles de productores que tendrán que decidir qué sembrar. No basta con decirles que existe un mercado internacional. Necesitan conocer las condiciones comerciales.

Buscando una referencia, encontramos que en puertos de Guangdong, China, el sorgo importado de Estados Unidos y Brasil se ha ubicado aproximadamente entre 323 y 340 dólares por tonelada.

Si tomamos como referencia unos 107 dólares por tonelada para transporte marítimo desde Topolobampo, tendríamos un valor aproximado de 233 dólares por tonelada en origen.

Con un tipo de cambio de referencia, eso nos llevaría a alrededor de 3,966 pesos por tonelada.

Aclaro: no estoy diciendo que ese sea el precio que debe pagarse al productor. Es solamente un ejercicio de referencia para tratar de entender cuánto puede haber en la cadena.

Y ojalá el precio final sea mayor.

¿Por qué? Porque estamos hablando de un mercado especial: el sorgo será destinado, entre otros usos, a la elaboración de baijiu, una bebida tradicional china, y el proyecto contempla requisitos específicos de calidad e inocuidad.

Entonces, si ya existen compradores, destino, volúmenes y superficie proyectada, ¿por qué no informar también el precio o las condiciones de compra?

El productor tiene derecho a saberlo antes de sembrar.

EL TRIGO HARINERO: OTRA VEZ

 LA INFORMACIÓN LLEGA A MEDIAS

Y nos vamos a Sonora.

Productores del Valle del Mayo han señalado que, al 17 de agosto, todavía no habían recibido el complemento correspondiente al trigo panificable, pese a las declaraciones oficiales de que durante el primer trimestre de 2026 había comenzado el pago para productores de diversas entidades.

La referencia para el trigo panificable es de 7,050 pesos por tonelada, pero los productores sonorenses aseguran que el pago pendiente continúa siendo una realidad.

Aquí tampoco estamos ante un problema complicado de explicar.

Digan quiénes tienen derecho, cuánto les corresponde, qué documentos necesitan, cuándo inicia el pago y cuándo termina.

Eso es todo.

Porque cuando la autoridad informa una cosa y el productor vive otra, lo que se genera no es certeza: se genera molestia.

EN BAJA CALIFORNIA TAMBIÉN FALTA INFORMACIÓN LOS 34 MILLONES DEL TRIGO CRISTALINO

Lo mismo ocurre con los 34 millones de pesos destinados al trigo cristalino.

La bolsa ya es conocida. Incluso existen antecedentes públicos sobre este apoyo. En 2025 se informó que los 34 millones de pesos estatales se destinarían a mejorar el precio del trigo cristalino.

Pero nuevamente aparecen las preguntas:

¿Cómo se va a distribuir?

Se supone que este año el apoyo será de aproximadamente 1,500 pesos por hectárea, y no los 200 pesos por tonelada que algunos productores han escuchado o que se han manejado como referencia en otros momentos.

Entonces, otra vez:

¿Cuál es la mecánica oficial?

¿Será por hectárea sembrada?

¿Será por hectárea cosechada?

¿Habrá requisitos?

¿Quiénes serán los beneficiarios?

¿En qué fecha comenzará la dispersión?

¿Dónde podrá consultar el productor su situación?

Son preguntas elementales.

Y si existe una bolsa de 34 millones de pesos, los productores tienen derecho a conocer cómo se va a repartir cada peso.

¿Y LA COBERTURA DE PRECIOS?

Hay otro tema que me parece todavía más preocupante.

En el Valle de Mexicali se contrató una cobertura de precios para trigo, pero seguimos sin conocer oficialmente, con claridad y de manera pública, cuál será el beneficio que recibirá finalmente el productor.

He realizado mis propios números y, de acuerdo con mi análisis, estimo que el beneficio podría estar alrededor de 10 a 11 dólares por tonelada.

Sin embargo, en el Valle anda circulando la versión de que serán 20 dólares por tonelada.

Puede ser que yo esté equivocado.

Y si lo estoy, qué mejor que la autoridad lo aclare.

Eso sería lo más sencillo.

Que la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural de Baja California diga:

“El beneficio será de tantos dólares por tonelada, bajo estas condiciones y para estos productores”.

Y se acabó la discusión.

Porque cuando la autoridad no informa, alguien más termina informando.

Y ahí nacen los rumores.

INFORMAR NO CUESTA; 

LA DESINFORMACIÓN SÍ

Aquí es donde quiero hacer una reflexión.

No se trata de atacar a una Secretaría, a un funcionario o a un gobierno.

Se trata de algo mucho más sencillo: la comunicación con el productor.

El agricultor no pide discursos.

Pide números.

No pide fotografías.

Pide fechas.

No pide que le digan que “se está trabajando”.

Quiere saber qué se acordó, cuánto le corresponde y cuándo tendrá el dinero en su cuenta.

Porque sembrar cuesta, el fertilizante cuesta, el Diesel cuesta, el agua cuesta, la maquinaria cuesta, el crédito cuesta y cuando llega el momento de cobrar, el productor no puede pagar sus compromisos con buenas intenciones.

Necesita pesos.

Por eso, cuando existe un programa de apoyo, una cobertura, una compensación o una oportunidad comercial, la información debe llegar primero al productor.

No después de que la noticia ya recorrió las redes sociales.

¿QUÉ NECESIDAD?

Y aquí viene inevitablemente aquella frase de Juan Gabriel:

“Pero qué necesidad…”

¿Qué necesidad de generar incertidumbre?

¿Qué necesidad de dejar que circulen cifras diferentes?

¿Qué necesidad de que un líder diga 20 dólares, mientras el productor podría recibir solo 10, 11 o 20?

¿Qué necesidad de anunciar una exportación histórica de sorgo y no decir cuánto podría recibir quien va a sembrarlo?

¿Qué necesidad de anunciar apoyos y no explicar con claridad la mecánica para cobrarlos?

Si hay buenas noticias, hay que informarlas completas.

Si hay apoyos, hay que explicar cómo se cobran.

Si hay coberturas, hay que decir cuánto representan.

Y si existe una bolsa de 34 millones de pesos, hay que transparentar cómo se distribuirá.

No estamos pidiendo nada extraordinario.

 Solo información clara, oportuna y verificable.

Así que termino como empecé:

¿Qué será muy difícil informar?

Porque a veces, para evitar tantos problemas, basta con algo tan sencillo como decir la verdad, poner los números sobre la mesa y hablarle de frente al productor.