Semanario El Pionero

Expresión de Mexicali y su Valle

¡Fuera María Elena Andrade!

Pedro Mendívil.

Por  Amador Rodríguez Lozano

¿Así van a traer a todos los enemigos, a puro susto? 

Recientemente, en mi programa de televisión que tengo cada semana, titulado A Fondo en PSN, señalé que me parecía que el asunto de Pedro Mendívil era, más bien, una especie de caja china; es decir, una estrategia para que su noticia captara la atención de los lectores y dejaran de preocuparse, de ver o de preguntar sobre lo que había dicho y hecho Marina del Pilar.

Pues resultó cierto. El juez Fernando Serrano dio un fuerte golpe a la credibilidad y eficacia de la fiscal María Elena Andrade, quien, con bombo y platillo, anunció la detención de Pedro Ariel Mendívil, quien, en un video previo a su captura, señaló que era inocente y que lo iba a demostrar.

Pues se cumplieron todos los pronósticos. Lo que muestra cómo la fiscal es una simple abre puertas de la gobernadora, un instrumento de la gobernadora para golpear, como lo quiso hacer conmigo y con muchos funcionarios del gobierno de Bonilla.

Exijo su renuncia. Esta señora no puede continuar al frente de la Fiscalía cuando hace de la institución de procuración de justicia un instrumento político de la gobernadora. Ya desde que un delito federal, como delincuencia organizada, lo quiso investigar ella, me dio mala espina.

Y así como falló en este tema, además está fallando en el tema de los rusos, en el tema de los desaparecidos y en el de los muertos en el bar Shots. Se vale pensar que, de manera deliberada, es ineficaz. Nunca me había sentido tan avergonzado de ser parte de este estado, con un gobierno así, una gobernadora que raya en la locura y una fiscal que, como dijo el juez, se deja llevar por “rumores institucionales”.

En un tema tan sensible como el de los desaparecidos, que está siendo exigido y observado por las autoridades norteamericanas, no porque ellas merezcan más atención que nuestros propios ciudadanos, sino porque, al tratarse de un tema internacional, tenemos que ser mucho más cuidadosos, la fiscal muestra sus deficiencias morales y de conocimientos jurídicos.

Todos sabíamos que Marina la había puesto en ese encargo para que le cuidara las espaldas, pero hoy cuidarle las espaldas es poquito; requiere cuidarle todo el cuerpo y la mente, lo que hará muy difícil su tarea. ¿Y la justicia? ¿Y los robos, las extorsiones y todos los demás actos delincuenciales que hay en el estado? ¿Quién podrá resolverlos si no tenemos una fiscal que sepa y que responda a los bajacalifornianos?

Por eso mi reclamo es: ¡Fuera María Elena Andrade!