El gobierno federal anunció el inicio de mesas de diálogo y la integración de un grupo multidisciplinario con los activistas que rechazan la instalación de la planta de amoniaco en Sinaloa desde hace más de un mes. Foto Difundida en redes sociales
Por Jared Laureles y Alexia Villaseñor
CIUDAD DE MÉXICO.- El gobierno federal anunció el inicio de mesas de diálogo y la integración de un grupo multidisciplinario para atender las inquietudes de diversos sectores sobre la planta de amoniaco que construye la empresa Gas y Petroquímica de Occidente (GPO) en la bahía de Ohuira, Sinaloa.
Los trabajos se desarrollarán sin que ello implique levantar el plantón que pobladores mayo-yoreme mantienen desde hace más de 40 días a las afueras del megaproyecto, en Topolobampo, Sinaloa, el cual rechazan debido a los daños irreparables a este ecosistema protegido, afectando la pesca, los manglares y la biodiversidad marina.
“Se va a desarrollar el diálogo sin que nadie mueva absolutamente nada”, aseguró Mauricio Rodríguez Alonso, representante del gobierno federal.
Las mesas de diálogo se realizarán un mes después de que la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena, se se comprometiera a dar continuidad a las conversaciones con las comunidades indígenas y los activistas inconformes.
En conferencia de prensa, Rodríguez Alonso informó que las mesas de diálogo se llevarán a cabo del próximo viernes 17 al 22 de julio y tendrán como objetivo escuchar y atender las preocupaciones expresadas por comunidades organizadas en el colectivo ¡Aquí No! y representantes de la compañía filial del consorcio suizo-alemán Proman.
También participarán académicos especialistas y funcionarios de las dependencias involucradas como la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural y Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, entre otras.
Detalló que se abordarán cinco temas: comunidades indígenas y vigilancia ambiental; desarrollo de proyectos productivos para la región; análisis de beneficios para la producción agrícola de Sinaloa; situación actual y condiciones ambientales, así como autorizaciones y obligaciones ambientales.
Rodríguez Alonso indicó que al término de cada mesa “habrá una declaración pública” en la que se darán a conocer los acuerdos, las diferencias y los puntos a profundizar.
Aseguró que las mesas tendrán capacidad de decisión, aunque descartó que en ese proceso se contemple realizar una nueva consulta a las comunidades indígenas.
Cuestionado sobre la exigencia del colectivo ¡Aquí No!, cuyos integrantes demandan la cancelación de la planta, el funcionario federal respondió que ese planteamiento será abordado en las mesas de trabajo.
“Es materia de las mesas. Lo que nosotros tenemos que hacer es escuchar, razonar y atender. Ese es el propósito; tenemos que dialogar porque creo que es lo que ha faltado en este proceso”, afirmó.

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