Relato por el maestro Roberto Elenes Rivera
Por Rodolfo Avila Reyes
Antes de que Mexicali y Caléxico existieran como pequeños asentamientos entre 1901 y 1902, esta región fronteriza era un territorio dominado por el desierto, el río colorado y una red de ranchos aislados que sobrevivían desde el siglo XIX gracias al agua y a la tierra fértil que dejaban las crecidas. eran ranchos dispersos, ubicados alrededor de humedales y antiguos caminos naturales del río.
La historia de estos asentamientos es fragmentaria. muchos no fueron poblados formales, sino ranchos ganaderos o agrícolas temporales, ligados a los ciclos del agua.
Algunos quedaron registrados en documentos y mapas antiguos; otros sobreviven apenas en crónicas y en la memoria regional.
El rancho Beltrán, un punto clave en el origen de mexicali.
Entre todos ellos, el rancho Beltrán ocupa un lugar especial. considerado uno de los ranchos más antiguos e importantes del área, se ubicaba en una zona de humedales conocida más tarde como Beltrán slough (humedales de Beltrán), al sureste del actual centro de mexicali, cerca del cauce que con el tiempo daría origen al río Nuevo.
Rodeado de pantanos y brazos del río colorado, el rancho funcionaba como un espacio de subsistencia y actividad ganadera.
Su ubicación, estratégica pero vulnerable, lo convirtió en uno de los sitios más afectados por las grandes inundaciones de 1905 a 1907, cuando el río se desbordó y transformó por completo el paisaje del valle.
Otros ranchos antes de la ciudad.
El rancho Beltrán no estaba solo. al sur y sureste del actual valle de Mexicali se encontraban las tierras de la familia Carranza, mencionadas en registros tempranos de propiedad y documentos de deslinde.
Este rancho Carranza era principalmente ganadero y contaba con construcciones mínimas, propias de un asentamiento aislado y funcional.
También por esos días, se encontraba el rancho Andrade, ubicado adyacentemente al poblado de Los Algodones, Baja California, en el actual poblado de Andrade, California, asociado a Guillermo Andrade, figura clave en la región, este rancho tuvo una influencia directa en el desarrollo temprano del área mexicana.
Funcionó como punto de cruce fronterizo, abastecimiento y control de tierras, mucho antes de que existiera una frontera urbana definida.
Además de estos ranchos conocidos, hubo muchos otros sin nombre registrado, ubicados a lo largo de los meandros y brazos antiguos del río Colorado.
Eran pequeños ranchos ocupados de forma temporal por familias mexicanas y algunos colonos, totalmente dependientes de las crecidas del río.
La mayoría desapareció sin dejar rastro, arrasados por inundaciones, abandonados o nunca formalizados legalmente.
Antes de los ranchos: los Cucapá y el conocimiento del río.
Mucho antes de cualquier intento de ocupación ranchera, el territorio estaba habitado por los Cucapá, pueblo nativo asentado a lo largo del río Colorado, desde su delta hasta zonas cercanas al actual Mexicali y el Golfo de California.
Sus asentamientos, organizados como campamentos estacionales y no como ranchos, reflejaban un profundo conocimiento de los cauces, humedales y zonas inundables del valle, adaptados al comportamiento del río.
Esta presencia, muy anterior al establecimiento de ranchos ganaderos formales como los que más tarde operarían empresas como la California Cattle Company, constituye un componente fundamental de la historia temprana de la región.
El camino hacia Caléxico y Mexicali
Antes de la fundación de Caléxico, la región era un territorio agrícola incipiente, con ranchos dispersos y sin trazo urbano.
La creación de esa ciudad estuvo directamente ligada al desarrollo del valle Imperial, a la construcción del canal Álamo y a la reorganización del territorio tras las inundaciones, procesos que terminaron desplazando o haciendo desaparecer muchos de estos ranchos aislados.
Una historia que el agua se llevó
Muchos de estos asentamientos no aparecen en los registros oficiales porque nunca tuvieron títulos legales, fueron ocupaciones temporales o quedaron destruidos por las inundaciones de principios del siglo XX.
Por eso, el rancho Beltrán destaca como uno de los pocos que logró permanecer en la memoria histórica regional.
Recordar estos ranchos olvidados permite entender que Mexicali y Caléxico no surgieron de la nada.
Nacieron sobre un territorio ya vivido, trabajado y transformado desde el siglo XIX, donde el agua del río Colorado fue, desde el inicio, la fuerza que dio vida y también la que cambió para siempre el rumbo de la región.

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