Semanario El Pionero

Expresión de Mexicali y su Valle

Los que saben…

“La resurrección de la letra muerta”

Por  Orfalinda Hinojosa Elizalde

“El jugador número 12”

 Durante 39 días, es decir, cinco semanas y cuatro días, el tema común en casi todo el mundo será el mundial de futbol, torneo que este año se caracteriza por ser histórico, al contar con 48 selecciones quienes disputarán 104 partidos en tres países; México, Estados Unidos y Canadá.

Los jugadores, quienes viven para competir en un mundial de fútbol, llegan a ese nivel físico y mental debido a que, en sus países de origen, están ciertos y seguros que el deporte es fundamental para el desarrollo y crecimiento de la sociedad, es decir, son sensibles a la importancia de inculcar el deporte desde la primera infancia hasta que son físicamente aptos para hacer una carrera profesional de ese deporte.

La intención no solo es necesaria, es fundamental la estrategia no solo propia, sino de quienes operan una estructura política y económica para lograr que quien comience desde sus primeros pasos en el futbol, sea una figura destacada, es decir, que se desarrolle en entorno favorable para lograrlo con apoyo económico suficiente, programas medibles, entrenadores capacitados entre otros elementos que den las herramientas necesarias a los jugadores para crear figuras del futbol que en unos años puedan disputar una copa del mundialista.

En el sector agropecuario es igual que en este deporte: es necesario ser sensibles de la importancia de ser autosuficientes en la producción de alimentos, sin embargo, sucede lo contrario, ya que los productores del campo no cuentan con recursos económicos para ejercer la actividad, tampoco con programas ni apoyos de Gobierno, ni financiamiento, y los insumos con precios estratosféricos, que al igual en que en una copa mundialista, los pone en desigualdad de condiciones, y no por incapacidad, sino por faltos de herramientas para desarrollarla desde la niñez.

Solo por mencionar un ejemplo, en el caso de la producción de trigo, la exigencia de los productores es no cotizar en la bolsa internacional de Chicago, sin embargo, esto no es posible porque existe un tratado de libre comercio entre México, Estados Unidos y Canadá, además, los vecinos del norte son quienes controlan el mercado.

Como dato negativo y tristemente real, México solo aporta en 0.04% de la producción de trigo en el mundo, ya que ocupa el lugar número 22, en una lista encabezada por China, quien cosecha el 17.3% de la producción mundial, de acuerdo a datos publicados de FIRA.

En el caso de la carne, a pesar de que, desde hace dos años aproximadamente, en Estados Unidos existen precios altamente históricos debido a la falta de inventario de ganado a consecuencia de la sequía recurrente, el cierre de la frontera a la exportación de ganado mexicano por la aparición del gusano barrenador, así como el conflicto arancelario entre el vecino país y Canadá, el panorama no es positivo.

Este escenario provocó en México que los precios se fueran al suelo debido a la sobre oferta, ya que los becerros que no fueron exportados, se quedaron en el mercado nacional, sumado a la importación de carne de Brasil a bajo precio, la introducción de bovinos en pie centroamericanos, legal e ilegalmente, a pesar del gusano barrenador, el mercado de la carne está saturado.

La esperanza es la misma en el campo de juego para soñar en ganar el mundial cada cuatro años.  En el sector primario, es lo mismo: cada año se mantiene la misma esperanza: “este año va a ser el bueno”, pero no es así, ya que la realidad topa en la cara cuando no se tiene una formación deportiva desde la niñez, tampoco si se cuenta con carencias en casa productor de la falta de empleo, la desatención médica, la inseguridad, entre otros.  De igual manera, en el sector agropecuario cada ciclo agrícola los productores ver la merma en el precio pagado por cosecha, pero este año, durante 39 días se podrá soñar con esperar llegar a la final, en el campo, también se mantendrá la esperanza que con una nueva cabeza al frente de la Secretaría de Agricultura Federal, a cargo de Columba López Gutiérrez, ahora sí, el jugador número 12, podrá intervenir para bien.