Por Orfalinda Hinojosa Elizalde/ InfoCampoBC
El paisaje árido y llano de San Quintín, supone que para la agricultura es poco menos que difícil que la agricultura sea posible, pero no solo eso, es el clima y suelo idóneo para la producción de berries; cultivos con alto valor comercial.
Julio Meza, productor de fresas de San Quintín, destacó que, gracias a esta frutilla, Baja California, ocupa a nivel nacional, el segundo lugar en producción de berries, sin embargo, es el primero en rendimiento por hectárea.
“Nuestra producción de berries es mucho más intensivo con mucha mayor producción por hectárea que en los demás Estados, aunque en el caso de Michoacán, Jalisco y Guanajuato, las superficies son mayores, pero el valor de la producción y la calidad de las fresas de San Quintín, son el número uno en México”, indicó.
Lo anterior se debe, dijo, a que al ser Estados Unidos y Canadá los mercados de las fresas sanquintinenses en más de un 90%, le da un valor agregado a este fruto, además del clima.
“A la fresa le gusta el clima frío con temperaturas de hasta los 5 grados en la noche, y que no pasen de 20 grados en el día. Durante muchos meses del año, tenemos esa oscilación de temperaturas, es por eso por lo que, el periodo de cosecha es más largo que en otros Estados y la calidad es mayor”, indicó.
Meza destacó que otro aspecto es el tamaño de la fruta, misma que se asocia a la genética y al clima, “con climas calientes nadie puede hacer fresas grandes. Aquí las temperaturas nos permiten tener estos tamaños. No es extraño ver estos calibres de fruta, que son muy grandes, nos ayuda la genética, la nutrición, la tecnología y el clima juega un papel muy importante en el tamaño de fresas”, explicó.
Sin embargo, al ser un cultivo importante, y como cualquier actividad económica, la producción de fresas, tiene retos importantes, tales como aspectos laborales y escases del agua, señaló Julio Meza.
“Tenemos muchos retos laborales que nos complican el tema de cultivo, pero respecto a lo que los trabajadores ganan por la cosecha, es 920 pesos más o menos es lo que la gente paga en promedio. Son trabajos duros, pero también son bien remunerados. Los trabajadores tienen prestaciones, lo que por derecho les corresponde. Tenemos retos políticos relacionados con los laborales, pero en general, como todos los cultivos tienen cosas favorables”, aseguró.
En cuanto al suministro de agua para el riego de los cultivos, otro de los retos, Meza expresó que, debido a intrusión salina por el abatimiento de los acuíferos, es indispensable adoptar tecnologías que les permitan continuar con la actividad.
“En el caso del agua, hemos adaptado algunas tecnologías para la desalación y tratamiento del agua, aunque lo escaso del agua y el abatimiento de los acuíferos, ha hecho que cada vez tengamos intrusión salina, con ello ha aumentado la salinidad y la presencia de algunos minerales complicados para las máquinas desaladoras que presentan retos para el buen funcionamiento de las desaladoras”, concluyó.

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