Semanario El Pionero

Expresión de Mexicali y su Valle

Entre Los Surcos…

Mónica Vargas Nuñez.

Para que la cuña apriete tiene que ser del mismo palo

Por César Villalobos López

Se veía venir el cambio de estafeta en la SADERBC.  La salida de Mónica Vargas al frente de las riendas de una secretaría que se oficiaba con el liderazgo de Juan “gallinas” Meléndrez. 

Mónica le dio una nueva cara a una dependencia que fue usada disque para darle un prestigio a un arquitecto sin ningún vínculo con el campo, solo por su ridículo eslogan “¡hay elotes!”; como si esto fuera una relación directa con el campo, una administración llena de sinsabores y favoritismo, que integró un equipo sin perfil adecuado a sus cargos y que solo dejó lamentos y desanimo entre los productores. 

Mónica se distinguió en dar una cara humana y cercana a los agricultores y ganaderos, sin distinguir los estratos sociales, manteniéndose cerca de los que menos tienen y estar a la altura de los grandes productores que generan riqueza y empleos en el campo, siempre con un buen modo y excelente trato, dicho por muchos productores que ya la extrañan.

Mónica tuvo que lidiar con un niño Chillón, caprichoso, rajón, mala paga y abusivo, porque se olvidó de los integrantes de Producción y Progreso para beneficiarse, junto sus familiares, de los apoyos a los alfalferos.  

El niño Ricardo pretendió ignorar el registro de productores pata incluir a más de medio centenar de personas propuestas por el, pero sus gritos y sombrerazos fueron inútiles, no logro su objetivo.

Edna recibe la “víbora chillando” pero seguramente asumirá el mismo posicionamiento de su antecesora para desechar propuestas y proyectos de vividores que, teniendo recursos no pagan 

 Edna Noriega hecha del mismo palo, una mujer joven, pero con mucha experiencia en el sector y que ha logrado escalar dentro de la secretaría, se inició como prestadora de servicio social, después como asistente de la subsecretaría, jefa de programas, directora del CCIIAA y  recientemente, subsecretaria. Mujer de mucho trabajo, de mucha dedicación, nadie le ha regalado nada, todo se lo ha ganado con tenacidad, compromiso y constancia en lo que hace. 

Son tiempo de mujeres y en el campo no es la excepción, así como dice el dicho, “PARA QUE LA CUÑA APRIETE TIENE QUE SER DEL MISMO PALO”; de eso están seguros los productores, están seguro que habrá continuidad en los compromisos y en la forma de atención a todos los sectores productivos.

 Es claro que Edna viene a cerrar el ejercicio de este gobierno que termina, viene a entregar buenas cuentas y sobre todo, a dejar un plan de seguimiento al nuevo gobierno que entre en el siguiente periodo.

 Edna no esta sola, la acompaña el mismo equipo que se formó al entrar Mónica Vargas y además tendrá el apoyo de la experiencia y el buen trato del subsecretario Jorge Hirales; el tiempo dirá y los productores señalarán si esto no es así, además estaremos muy atentos del desempeño de este equipo renovado y reforzado.

 Son 10 meses que restan a esta administración, igual de importantes que los primeros 100 días del gobierno de Marina del Pilar ya que estos son para concluir, informar y planear los recursos destinados al campo. 

Están por cerrar y terminar programas importantísimos como el  Compensatorio, el de Bienestar, así como el de SEPROA, que juntos vienen a contrarrestar la baja productividad y descanso de tierra de los productores. 

Hay mucho que solucionar en el campo, pues no hay opciones reales para la reconversión productiva, se mantienen los precios bajos de los futuros de los granos,  arrecian los recortes de los volúmenes de agua, falta ordenar la cédula de cultivos, entre muchos problemas más.

 La nueva titular deberá lidiar con cada uno de ellos, hay que sumarle que también tendrá que cargar con algunos líderes que solo buscan beneficios personales o para su gente y que ya conocen el caminito para hacer presión: tomar oficinas. Habrá que ver cómo se los sacude, o de plano si obedece a sus intereses para  no hacer ruido.  

Está claro que para resolver los problemas del campo, no basta con cumplir con la paridad de género, ni ser joven, ni formarse desde los cimientos en la Secretaría, no.  Hay que ser inteligente, estratega, madura en las decisiones, capaz de trazar un plan de trabajo efectivo y dirigir a la gente.  Para eso se necesita tiempo de vida.

 El reto es grande, pero por ganas no quedará, hay que darles un voto de confianza, pero exigir el buen trato y transparencia como se han distinguido en esta administración.