Por José Antonio Aspiros Villagómez
Los trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) anunciaron una marcha nacional para el 14 de octubre, según las noticias como parte de su demanda tanto de un incremento salarial, como de abasto suficiente de medicamentos e insumos para desempeñar su trabajo, y además pretenden la destitución de su líder gremial, Rafael Olivos Hernández.
No recuerdo un movimiento semejante dentro del sector salud del país (ni en 2005 cuando cambió el régimen de jubilaciones), desde que en 1964-65 los médicos residentes e internos hicieron un paro y marchas en demanda de mejoras en sus prestaciones, un problema que el gobierno de Adolfo López Mateos le heredó a su sucesor, Gustavo Díaz Ordaz. Próximo a egresar de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, me iniciaba entonces como reportero de la agencia de noticias AMSI y me tocó cubrir las conferencias de prensa de esos doctores en los hospitales capitalinos 20 de noviembre (ISSSTE) y General (SSA), y sus desfiles silenciosos por calles céntricas de la Ciudad de México.
Y a pesar de que desde hace años se sabe que hay carencias en el IMSS que afectan principalmente a los derechohabientes (como paciente lo he padecido varias veces), me ha tomado por sorpresa que los otros presuntuosos trabajadores de esa institución se están manifestando no sólo contra el patrón, sino también contra su dirigente sindical.
Trabajé en el Seguro Social y estuve sindicalizado entre 1961 y 1968 (alterna da mente con mi labor periodística desde 1960, a los 16 años), y me quedé con la imagen de un gremio siempre satisfecho con sus condiciones de trabajo y sus ingresos, muy mejorados con las diversas prestaciones económicas contenidas en el contrato colectivo.
En esos años oía decir que los del IMSS eran de los mejores empleos existentes, junto con los de Pemex y otras instituciones del sector público. Y me constaba: había unidades habitacionales para el personal que resultaba favorecido, buenos aumentos salariales, el sueldo se complementaba con extras por diversos conceptos, teníamos de dos a tres períodos de vacaciones al año (y el C entro Vacacional Oaxtepec desde más o menos 1966), derecho a permisos con y sin goce de sueldo (tomé uno para terminar mi carrera), retiro a los 30 años de servicio (no por edad) que luego fueron reducidos, juguetes para los hijos el 6 de enero (era una prestación sindical, lo mismo que las clases de inglés), festivales, centros de actividades artísticas y deportivas con instructores, canastillas para los recién nacidos de las trabajadoras, a los médicos el aguinaldo les alcanzaba para cambiar de coche cada año, derecho a un alimento si trabajábamos en hospitales.
Fue la época en que mi vocación periodística me llevó a dirigir el boletín de la sección sindical que me correspondía en un hospital del Centro Médico Nacional. Y después, en el Departamento de Prensa y Difusión, además de hacer boletines colaboraba con Nuestra Gente , la revista interna de la institución, a la que por cierto le pusieron el nombre que yo propuse; la dirigida la veterana periodista Sara Moirón.
El Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) era importante por el número de afiliados que tenía y que aumentaban cuando ingresé, pues cientos de solicitantes fuimos contratados en 1961 para los hospitales del Centro Médico Nacional que iniciaba entonces sus labores tras haber sido transferido de la Secretaría de Salubridad y Asistencia al IMSS.
La actividad sindical era intensa y participó en ella en la primera mitad de mi paso por el Seguro Social. Incluso me propusieron incorporarme al equipo del boletín nacional del SNTSS pero decliné porque afectaba el horario de mis estudios, pero seguí en el de la delegación, para el cual cubrí la campaña del doctor Antonio Martínez Manatou (1963) cuando fue renovada la dirigencia sindical. Al final de estos párrafos está la crónica que escribió cuando fue nombrado candidato, ahí menciono a otros médicos que también fueron secretarios generales.
Era curioso: había varias planillas a lo largo del país, pero todas tenían el mismo candidato a secretario general y sólo variaban los aspirantes a los demás cargos. No supe quién elegía al ungido, pero siempre llegaba con la seguridad de que además sería diputado en la siguiente legislatura, pues hasta tenía asignado de antemano el distrito electoral XX del Distrito Federal. Postulado por el PRI, por supuesto, cuando aún no había diputados de partido.
Otro conflicto entre los trabajadores y el IMSS que no generó manifestaciones en las calles como ahora, tuvo lugar entre 2004 y 2005 cuando fue reformada la ley en perjuicio del régimen de jubilaciones y pensiones (RJP) existente, pues los trabajadores quedaron sometidos a un sistema ya no colectivo, sino de ahorro individual y con un mínimo de edad. El SNTSS argumentó entonces que, si había crisis financiera en el IMSS, no era por culpa del RJP, sino de la caída de ingresos de las cuotas obrero-patronales, debida principalmente al incremento del desempleo y el subempleo.
Entonces escribí el artículo ‘Peligra la viabilidad del IMSS’ (7-VI-2005) donde expliqué los argumentos tanto del patrón como del sindicato, cuando estaba próxima la revisión del contrato colectivo de trabajo. Adivinen quién ganó. Pero tanto mi primogénito Hugo, como Celia, su mamá, y otros familiares, alcanzaron a pensionarse con el sistema anterior, que al final fue cuestionado por el IMSS pues ya tenía 130 mil ex trabajadores jubilados y la cifra aumentaba en un millón más cada año. Y destinaba tres de cada cuatro pesos de su gasto al pago de las pensiones. El vaticinio era entonces que en 15 años más la institución ya no podría operar en esas condiciones. No ha sido así.
En el caso de las protestas y reclamos actuales que, repito, son el mayor conflicto que he conocido dentro del Seguro Social, no he conocido reacciones o la postura del dirigente sindical al que buscan deponer los agremiados, pero sí del director del IMSS, Zoé Robledo, quien dijo respetarles su derecho de manifestación y aseguró, con cifras, que los servicios médicos siguen operando.
Empero, reconoció que ello no significaba que todos los problemas estuvieran resueltos, pues por ejemplo el aumento de enfermedades crónicas seguía generando saturación hospitalaria, tiempos de espera y desafíos para el abasto de medicamentos. Aceptó que tenían diferencias en cuanto al aumento salarial exigido (6.8 por ciento, dicen algunos medios) y se deslindó del caso de las jubilaciones y pensiones, pues era un asunto legislativo.
Así la situación, habrá que esperar la manifestación nacional del próximo miércoles y las eventuales negociaciones que lleguen a tener patrón y sindicato. Aquí tienen, entre tanto, mi crónica de hace 63 años:
GRAS
*Neumología está con el doctor Antonio Martínez Manautou
*Cinco mil miembros del SNTSS apoyan al GRAS
*Calurosa e inolvidable toma de protesta del candidato
*Importantes declaraciones que normarán su acción
Eran las 20:45 horas del lunes 11 de marzo. El local del Grupo Revolucionario de Acción Sindical (GRAS) -Patriotismo # 686- estaba a punto de saturarse con los asistentes. En la entrada, algunas damas colocaban en nuestras solapas unos listones con textos alusivos a la ocasión; También estaba la banda de guerra del Sindicato de la Industria Militar y desde las dos esquinas contiguas hasta el último rincón del auditorio reinaba un ambiente de compañerismo que es difícil de describir.
Minutos después de las 21 horas y con el auditorio sin espacio ni siquiera para un alfiler, el maestro de ceremonias dio la bienvenida a los asistentes y presentó a los miembros del presidium donde notamos la asistencia de representantes del interior del país. Acto seguido, el doctor Leyva, coordinador del GRAS, leyó el informe de actividades, de donde destacamos las siguientes: el GRAS se formó el 15 de febrero, ha lanzado tres manifiestos, cuenta con 5.000 firmas de apoyo, organizando diversas comisiones, las cuales están cumpliendo con un plan de trabajo fijado por ellas mismas y, finalmente, la designación del doctor Martínez Manautou como candidato a secretario general del CEN del SNTSS.
Después del informe, hubo necesidad de esperar considerables minutos, primero para que quitaran las sillas del presidium y, luego, para que pudieran entrar los mariachis del Centro Xola y un grupo de bailarines.
El Son de las Copetonas y La Negra fueron las interpretaciones del mariachi Xola para luego acompañar a los bailarines con La Negra -nuevamente- y el Jarabe Tapatío. También se presentó un cantante que interpretó ‘P’a todo el año’.
Después de restituir los muebles del presidium a su lugar, se formó una valla y entre confeti, serpentinas, un son de Tamaulipas y los acordes de la banda de guerra, una comisión se encargó de acompañar al doctor Martínez Manautou hasta el estrado. Los aplausos, las porras y los abrazos no se hicieron esperar y, una vez restituida la calma, el doctor Grande Ampudia dio la bienvenida al personaje. Cabe aclarar que la calma no tuvo efecto en los fotógrafos y los flashes de sus cámaras abundaron sin descanso cumpliendo su misión de informadores gráficos.
El doctor Sergio Novelo, director de la Federación Médica del Distrito Federal, envió un telegrama de felicitación al futuro secretario del SNTSS y hablóon después de los compañeros María del Refugio Montes de Oca, de Delegaciones Foráneas Autónomas, y Carlos Ramírez, coordinador del GRAS en Puebla. Aludieron al papel de la mujer en la lucha sindical y de la importancia de la elección del doctor Martínez Manautou como candidato.
Y llegó el momento solemne: el doctor Leyva, coordinador del GRAS, toma la protesta al candidato quien, con el brazo extendido en señal de juramento, ofrece cumplir su papel fielmente; luego recibe varios pliegos de peticiones para que formule su plan de trabajo.
La compañera Guadalupe Santoyo le hace entrega de la llave de las oficinas como prueba de sinceridad, confianza y compañerismo.
Fuertes, expresivas, escuetas y prometedoras sonaron las palabras del candidato cuando hizo uso de la palabra. Aseguró que recibiría un Sindicato que Gastón Novelo consolidó y reedificó y que Renaldo Guzmán se convirtió en el más importante del país. A continuación enfatizó:
¡Nos entenderemos con el lenguaje sencillo de la honradez y la verdad!
¡No nos encerraremos en el Sindicato, iremos al mismo centro de trabajo para resolver sus problemas!
¡En las conquistas sindicales logradas, no daremos un paso atrás!
¡No habrá demagogia, pero sí energía!
¡No contestaremos ataques anónimos, pues sólo debemos responder ante ustedes!
Con estas palabras puso fin a su intervención y al acto trascendente de interés para nuestro futuro sindical; esperamos triunfar y que el doctor Martínez Manautou lleve adelante la vertical ascendente trazada por las gestiones anteriores.
Los grupos opositores Sindicalismo-Unidad-Progreso, Frente de Orientación Sindical y Movimiento Unificador Revolucionario, también apoyan la candidatura del doctor Antonio Martínez Manautou… El GRAS ya comenzó a publicar su órgano periodístico con amplia información sobre actividades y principios ideológicos.
(Publicado en Boletín Orientación Sindical, año II, # 10, abril de 1963, Delegación 28 del SNTSS, Hospital de Neumología y Cirugía de Tórax, CMN),

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