Semanario El Pionero

Expresión de Mexicali y su Valle

Destacan importancia de impulsar igualdad educativa

Por Dianeth Pérez Arreola

La desigualdad en el acceso a la educación continúa siendo uno de los principales obstáculos para el desarrollo social y económico a nivel mundial. De acuerdo con estimaciones de la UNESCO, alrededor de 273 millones de niñas, niños y jóvenes permanecen fuera del sistema educativo, mientras que casi dos terceras partes de las personas adultas que carecen de competencias básicas de alfabetización son mujeres.

Ante este panorama, el profesor-investigador del Colegio de Ciencias Sociales y Humanidades de CETYS Universidad, campus Mexicali, Francisco Núñez Tapia, advirtió que las limitaciones al acceso de las mujeres a la educación han obedecido históricamente a factores políticos, culturales, religiosos y de control social, más que a criterios relacionados con el bienestar colectivo.

El especialista señaló que la educación representa una herramienta para formar ciudadanos capaces de cuestionar, participar y contribuir a la solución de los problemas públicos. “Entre mayor sea el acceso al conocimiento, mayor será la capacidad de las personas para analizar su entorno, exigir soluciones y contribuir al desarrollo de sus comunidades”, afirmó.

Núñez Tapia explicó que impedir o limitar la educación de las mujeres genera consecuencias que trascienden el ámbito individual. En materia económica, dijo, reduce las posibilidades de que una parte importante de la población acceda a profesiones especializadas, particularmente en sectores como la salud y la educación. En el plano social, agregó, amplía las brechas de desigualdad y disminuye las oportunidades de movilidad social.

El investigador destacó que uno de los efectos más graves es el impacto intergeneracional. Señaló que cuando las mujeres enfrentan menores oportunidades educativas, también disminuyen las posibilidades de impulsar el desarrollo académico y profesional de sus hijos e hijas, lo que contribuye a perpetuar condiciones de rezago durante varias generaciones.

Como ejemplo, mencionó la situación de Afganistán, donde las restricciones impuestas a la educación de las mujeres evidencian la fragilidad de derechos que parecían consolidados. Consideró que estos casos deben servir como un llamado para proteger los avances alcanzados en materia de igualdad de oportunidades y evitar retrocesos.

En el caso de México, el académico indicó que la brecha educativa sigue reflejándose en desigualdades laborales, diferencias salariales y una menor participación femenina en espacios de toma de decisiones. Por ello, sostuvo que garantizar un acceso equitativo a la educación continúa siendo una condición indispensable para construir una sociedad más incluyente, competitiva y con mayores oportunidades de desarrollo.

Finalmente, Núñez Tapia consideró que las nuevas generaciones enfrentan el desafío de transformar el acceso masivo a la información en pensamiento crítico. A su juicio, resulta indispensable fortalecer espacios de diálogo que permitan analizar distintas perspectivas y comprender los problemas públicos desde una visión más amplia.

“La educación no solo consiste en acceder al conocimiento, sino en aprender a dialogar, escuchar, reflexionar y construir soluciones de manera colectiva. Esa es una de las herramientas más poderosas para impulsar el desarrollo de cualquier sociedad”, concluyó.