Nueva vuelta al sol
Por Gladys Villalobos*
Este mes es mi cumpleaños. Con el favor de Dios, cincuenta y cuatro años. Lo recibo con gozo, gratitud, optimismo, humildad y conciencia. Soy la responsable de mi hacer y no hacer, de mi bienestar y la forma cómo decido vivir. Consciente que mi futuro será el resultado de mis elecciones presentes.
Cuando te acercas o vives ya en los 50 años empiezas a escuchar muchas historias, recomendaciones, advertencias, relatos de terror y otros llenos de esperanza sobre esta década. He recibido algunos comentarios tiranos de quienes han validado algunos conceptos culturales que definen a la mujer y sus posibilidades por su edad, su deber ser y actuar. Muchos de ellos sin valor para mí.
Y si, la vida que estoy construyendo en esta década me gusta, me desafía, me reconforta, me motiva y la vez, me otorga claridad y seguridad. Uno de las decisiones más acertadas que he tomado en los años recientes es dejar a la luz mis canas. Este para mí ya no es un tema, pero para otros sí. Frecuentemente recibo comentarios tanto positivos y curiosos ¿Cómo lo logre? me preguntan. Como si habláramos de un acto divino o extraordinario.
Las vivo con su naturaleza misma, contenta de haber logrado no sucumbir a comentarios como “Te vas a ver más vieja”, “las canas son de mujeres fodongas”, “opiniones por mi bien” o a conceptos tradicionales de belleza y “juventud.
Hace algunos años escuche de un médico cubano decir “trabaja (adentro y afuera de ti) para transitar la vida con la mayor cantidad de asuntos resueltos, que la vejez no te encuentre con mucho peso”.
Engloba todos los aspectos que nos forman: físico, mental, emocional, nuestra economía, salud, nuestros demonios, nuestras fortalezas y debilidades ¿Recuerdas la ligereza que se percibe en ti posterior a la conclusión de trámite pendiente, a la resolución de un conflicto, a poner en acción una decisión que te mantuvo dudando?
Vivo esta etapa de mi vida con enfoque, en calma, dispuesta y con disposición de seguir en el camino de la resolución, del desenredar, del ahondar, de la apertura a lo nuevo, del desapego, de aprender y desaprender, a la reinvención cuentas veces lo desee o necesite. Vivo contenta con mi presente, en reconocimiento de mi pasado que me formo a lo que hoy soy y sé ; con mi intención puesta en un futuro que reciba a mi mejor versión posible. La versión que hoy intenta vivir todos sus roles humanos de forma plena y gozo para vivir el futuro satisfecha y paz.
“Lo Extraordinario de lo Cotidiano”, un espacio donde cada día es un motivo. A ti que me lees, valoro tu tiempo.
*Cachanilla de nacimiento, comunicóloga de profesión, amante del cuerpo por vocación. Crecí análoga, me convertí digital. Asesora en Comunicación, Redactora de Contenidos, Fotógrafa. Mi sitio: gladysvillalobos.wordpress.com/

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