Semanario El Pionero

Expresión de Mexicali y su Valle

Banxico erosiona más su credibilidad


El banco central no se está comportando como una institución autónoma sino como una agencia más del Gobierno Federa

Por Sergio Negrete Cardenas

Un nuevo descenso a la tasa de interés, otro cuarto de punto porcentual que lleva a la tasa objetivo del Banco de México (Banxico) a 6.5%, el nivel más bajo en cuatro años. Esto en tanto la inflación está claramente arriba del objetivo oficial. No del 3% que hace seis años que no se toca (y eso por el estallido de la pandemia), sino del 4% que representa el límite superior del intervalo que se supone representa la meta de inflación (3% más/menos un punto porcentual).

La inflación anual al mes de abril, informó el INEGI, fue de 4.45%. La buena: menor que el 4.59% de marzo; la mala: sigue muy por arriba del 4%. La impresión para muchos es simple: la Junta de Gobierno del Banxico tiene una meta, pero no le interesa realmente hacer lo necesario para cumplirla. La reducción a la tasa representó, al mismo tiempo, otra erosión a la credibilidad del banco central.

La última y nos vamos

El comunicado del Banxico anunció que, en versión de política monetaria, era la última y nos vamos. Que en un futuro cercano, y por ello se entiende al menos varios meses, la tasa ya no bajará (y menos subirá, claro). Se quedará en 6.5%. Desde marzo de 2024, cuando inició el ciclo de reducciones, fueron 15 rebajas totalizando 4.75 puntos porcentuales (desde 11.25%) o 475 puntos base (un punto base siendo una centésima de punto porcentual).

La última rebaja fue todo menos sorpresiva. La Gobernadora Victoria Rodríguez la anunció hace unos días en el Senado, el Subgobernador Omar Mejía en un podcast poco después. La decisión, como fue la de marzo, fue con tres a favor y dos votando por ya no bajar más la tasa. Igual división se registró en la decisión anterior.

Dice el comunicado del Banxico que claro que se llegará al 3%, solo que despacito, alcanzando esa meta en el segundo trimestre de 2027. El problema es que así han postergado el conseguir ese objetivo una y otra vez, ya por años. Una y otra vez se ofrece el gol, y cuando no se logra se mueve la portería. Los analistas privados en la encuesta más reciente de Citi, publicada el lunes, esperan que la inflación cierre en 4.4% a fines de este año (Banxico dice que será alrededor de 3.5%) y 3.9% un año más tarde (Banxico dice, claro, 3.0%). En otras palabras: los pronósticos del Banxico no tienen credibilidad.

Divorcio de la Reserva Federal

El banco central estadounidense, en cambio, ha sido mucho más cauto desde 2025 y hasta la fecha, precisamente buscando mantener la inflación bajo control. Esto a pesar de fortísimas presiones públicas por parte de Donald Trump, incluyendo acusaciones contra miembros de la Reserva Federal, destacadamente sobre su presidente saliente, Jerome Powell.

El resultado es que la diferencia entre las tasas de la Fed y el Banxico es ahora de 275 puntos base, cuando lo habitual era 500-600 puntos. Una diferencia tan estrecha no se registraba desde hacía una década.

¿Buscando complacer al gobierno?

La explicación más recurrente para el comportamiento de los miembros de la Junta de Gobierno es que buscan estimular el crecimiento económico, tan de capa caída desde hace tiempo, y confirmado con un primer trimestre del año que registró contracción. El detalle es que el empujón a ese crecimiento por las bajas en las tasas no sería importante (basta ver la evolución del PIB desde 2024) mientras que se corre el peligro de, como ya sido evidente, una mayor inflación.

Ciertamente, una menor tasa de interés incentiva la inversión. El problema es que hay otros desincentivos: un Poder Judicial subordinado al gobierno (sobre todo la Suprema Corte de Justicia del Acordeón), una autoridad fiscal que busca exprimir a los grandes contribuyentes, quienes ya no cuentan con los jueces para protegerse de acciones arbitrarias, y la inseguridad. Contra esos problemas las promesas, planes y propuestas gubernamentales valen muy poco. La política monetaria del Banxico está remando contra esa poderosa corriente.

Finalmente, el mandato legal del Banco de México es tener una inflación baja y estable. Y ese mandato tiene cifra: 3.0%. Distraído con lo que no le corresponde, y que además poco puede hacer para incentivar con fuerza, lo único seguro que ha logrado el banco central, y reafirmado con su última reducción a la tasa de interés, es erosionar su credibilidad. A diferencia de la Reserva Federal estadounidense, el Banxico se está comportando como una institución sin autonomía del Gobierno Federal.

*Del portal 

https://econokafka.substack.com