Semanario El Pionero

Expresión de Mexicali y su Valle

¿A quién están compensando?

La pregunta pendiente de los 70 millones para el Valle de Mexicali

Por Guadalupe Villalobos Guerrero

Hay apoyos que se agradecen y otros que, además de agradecerse, necesitan explicarse.

La reciente entrega de diésel, semillas, fertilizantes, remolques, aspersoras y otros implementos agrícolas anunciada por la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda para productores del Valle de Mexicali es, sin duda, una acción que puede ayudar a disminuir los costos de producción en un campo que atraviesa por una situación complicada.

Pero precisamente porque los recursos públicos son limitados y las necesidades del Valle son enormes, considero necesario hacer una pregunta que muchos productores se están haciendo:

¿Quiénes son exactamente los beneficiarios del Programa Compensatorio y cuáles son los criterios para determinar quién recibe los apoyos?

La pregunta no es menor

Cuando se anunció el programa compensatorio por 70 millones de pesos, el argumento central estaba relacionado con los efectos que tendría la nueva legislación en materia de agua sobre los usuarios del Distrito de Riego 014.

El Gobierno de Baja California informó entonces que el programa tendría una operación clara y transparente, con criterios verificables, y que se tomaría como referencia el padrón de usuarios de los módulos del Distrito de Riego 014 con sede y circunscripción en Baja California.

Más aún: en el presupuesto estatal quedó asentado que, ante la imposibilidad de transferir determinados derechos de concesión a usuarios no agrícolas o pecuarios, existían productores que podían quedar en una situación de vulnerabilidad, particularmente por edad avanzada, deterioro de salud o discapacidad. El documento señala expresamente que el programa compensatorio buscaba contrarrestar esa situación y reconocer a quienes han sido forjadores de la región agrícola.

Por eso la discusión de hoy no debería ser si se ayuda o no al campo.

Claro que hay que ayudar al campo.

La discusión es otra.

¿Compensación o 

apoyo a la producción?

La información que actualmente proporciona la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural muestra que existe una vertiente del programa mediante la cual 406 productores recibirán hasta 45 mil pesos, destinados a diésel, semillas, fertilizantes, implementos y otros insumos necesarios para las labores agrícolas. Al 6 de octubre se reportaba un avance cercano al 75 por ciento en esta entrega.

Y aquí aparece la primera diferencia que necesitamos aclarar.

Si el recurso se entrega para comprar diésel, semilla, fertilizante e implementos, estamos hablando claramente de un apoyo para continuar produciendo y reducir costos de producción.

Eso es perfectamente entendible

Pero el programa que originalmente se anunció como compensatorio surgió por una razón diferente: atender a quienes resultarían afectados por los cambios en la legislación del agua y, particularmente, a aquellos usuarios que por sus condiciones personales o económicas podrían tener dificultades para continuar con la actividad agrícola.

Incluso en mayo pasado, cuando apenas unas mil 600 personas habían solicitado incorporarse al programa, la propia titular de SADERBC explicó que se realizaría una evaluación individual para determinar condiciones prioritarias, entre ellas ser adulto mayor, tener alguna discapacidad o haber sufrido afectaciones en la productividad agrícola.

Entonces la pregunta es inevitable:

¿Los 45 mil pesos son para todos los productores que continúan trabajando la tierra o son una compensación dirigida prioritariamente a quienes quedaron en una condición de vulnerabilidad por la nueva legislación?

Porque no es lo mismo.

Y sería muy importante que la autoridad lo explicara con toda claridad.

Estamos hablando de una bolsa de dinero público que, aunque pueda parecer importante, resulta pequeña frente a las necesidades de todo el Valle de Mexicali.

A principios de este año ya existían dudas entre los propios productores sobre la manera en que se distribuirían los 70 millones de pesos. En ese momento se señalaba que el Distrito de Riego 014 contaba con alrededor de 14 mil usuarios y que no estaba suficientemente claro si el apoyo sería general o si se establecerían prioridades.

Hoy tenemos más información

Sabemos que el recurso fue dividido entre diferentes dependencias. SADERBC está atendiendo una parte del padrón; Bienestar ya concluyó su componente y la Secretaría del Agua todavía trabaja en las reglas para la parte que le corresponde.

Eso explica, al menos parcialmente, por qué existen diferentes modalidades de apoyo.

Pero todavía hace falta algo fundamental:

que el productor pueda saber cuánto dinero se destinó a cada vertiente, cuántos beneficiarios habrá en cada una y cuáles fueron los criterios utilizados para seleccionarlos.

Eso sería verdadera transparencia.

La gobernadora Marina del Pilar publicó recientemente imágenes de la entrega de diésel, semillas y equipamiento agrícola, señalando que el Gobierno de Baja California continúa respaldando a las y los productores del Valle de Mexicali.

Bien.

Pero una fotografía de una entrega no nos dice quién recibió el apoyo, por qué lo recibió ni quién se quedó fuera.

Y en un programa de recursos limitados eso importa muchísimo.

No sería justo que una persona que todavía tiene capacidad económica, infraestructura y posibilidades de continuar trabajando recibiera exactamente el mismo tratamiento que un productor adulto mayor que dejó de sembrar, una viuda que ya no puede trabajar la tierra o una persona que, por edad o discapacidad, perdió la posibilidad de generar ingresos con su parcela.

Porque también sería injusto que alguien que realmente necesita la compensación quedara fuera mientras otros, por tener mayor capacidad de gestión, representación o cercanía con determinados grupos, consiguieran primero el beneficio.

Y precisamente por eso considero que la autoridad debe demostrar que no está ocurriendo.

El Valle necesita reglas, no rumores

Y la verdad nos seguimos haciendo preguntas….

Que si el apoyo es para todos.

Que si son 45 mil pesos.

Que si es para quienes siembran.

Que si también corresponde a quienes ya no siembran.

Que si primero están los adultos mayores.

Que si hay diferentes padrones.

Que si una dependencia entrega una parte y otra dependencia entrega otra.

Cuando la información oficial no llega con suficiente claridad, el espacio lo ocupan los rumores.

Por eso sería deseable que SADERBC, SEPROA y la Secretaría de Bienestar publiquen un informe sencillo y entendible para los productores, donde se pueda conocer:

¿cuánto de los 70 millones se ha ejercido? ¿cuánto corresponde a cada dependencia? ¿cuántos productores serán beneficiados? ¿cuáles son los criterios de prioridad? ¿cuántos beneficiarios son adultos mayores? ¿cuántos tienen alguna discapacidad? ¿cuántos dejaron de sembrar? ¿cuántos continúan produciendo? ¿y qué documentación se utilizó para acreditar cada caso?

Eso no es pedir demasiado. Es simplemente rendición de cuentas.

El Gobierno de Baja California ha dicho que mantendrá el esquema compensatorio durante el resto de la actual administración, incluso ante los ajustes de agua previstos para los próximos años.

Por eso este es precisamente el momento de construir reglas que puedan sobrevivir al cambio de administración.

Porque los productores del Valle no necesitan solamente un apoyo de un año.

Necesitan certeza

Necesitan saber qué ocurrirá cuando cambie el gobierno.

Necesitan reglas que no dependan de quién esté en el Palacio de Gobierno, ni de quién tenga mayor capacidad de movilización, ni de quién aparezca en una fotografía.

Y aquí hago una última reflexión.

hay algo más que no podemos perder de vista.

En el Valle de Mexicali todos conocemos la historia reciente. Sabemos quiénes han encabezado movilizaciones, quiénes han tomado instalaciones públicas, quiénes han presionado a las autoridades y quiénes han participado en los conflictos que incluso solicitaron cambios en la propia estructura de la secretaria.

Por eso sería muy delicado que, al momento de repartir un recurso que nació para compensar a quienes más lo necesitan, los grupos que tuvieron mayor capacidad de presión terminen siendo también los que obtengan mayores beneficios.

Ya que originalmente se habló de compensar a quienes quedaron en una situación de vulnerabilidad por los cambios en la legislación del agua, entonces debemos asegurarnos de que precisamente ellos sean quienes reciban primero la ayuda.

Ayudar al productor que sigue trabajando es necesario.

Pero compensar al productor que perdió una fuente de ingreso por una decisión de política pública también es una obligación que merece ser cumplida con claridad.

Por eso la pregunta sigue vigente:

¿A quién estamos compensando?

La respuesta debe estar en el padrón, en las reglas de operación y en los resultados.

El apoyo público no debe convertirse en premio a la capacidad de movilización, ni en consecuencia de quién tiene más fuerza para presionar a una dependencia.

Y mucho menos sería correcto que quienes estuvieron en la primera línea de los conflictos que terminaron con el cierre de una Secretaría y con la solicitud de la salida de su titular, fueran ahora quienes aparecieran también en la primera línea de los beneficiarios.

Que nadie convierta la presión de ayer en el privilegio de hoy.

Esa sería una muy mala señal no solo para los productores que llevan años esperando, trabajando y sobreviviendo, sino para todo el sector Agropecuario.