
Por Dianeth Pérez Arreola
Las dos principales ciudades de Baja California han registrado un deterioro en su competitividad durante los últimos ocho años. De acuerdo con Octavio Sandoval, presidente del Consejo Coordinador Empresarial de Baja California, esto se debe a varios factores.
Mientras Mexicali ha logrado mantenerse en la parte media de la clasificación nacional, Tijuana ha experimentado una caída sostenida que la coloca entre las ciudades menos competitivas del país dentro del grupo de zonas metropolitanas con más de un millón de habitantes, de acuerdo con el Índice de Competitividad Urbana (ICU) del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).
Los resultados más recientes del ICU 2026 ubican a Mexicali en la posición 13 y a Tijuana en el lugar 20 de 21 ciudades de su categoría, ambas con un descenso de un sitio respecto a la edición anterior. Aunque las dos ciudades retrocedieron, la diferencia entre ambas es significativa: Mexicali permanece en el grupo intermedio, mientras Tijuana se encuentra prácticamente al final de la clasificación nacional.
La evolución desde 2018 muestra una tendencia dispar. En las primeras ediciones del índice, ambas ciudades ocupaban posiciones intermedias entre las grandes zonas metropolitanas. Sin embargo, Tijuana comenzó a perder competitividad de manera gradual, acentuándose el descenso entre 2022 y 2026, ya con los gobiernos de Morena. En contraste, Mexicali ha registrado variaciones menores, conservando una posición relativamente estable pese a un ligero deterioro reciente.
Sandoval comentó que los motivos del descenso de lugares en competitividad de las dos ciudades bajacalifornianas, son en primer lugar, que la entidad está entre los 5 estados que reportan la mayor inseguridad en el país, según los datos emitidos por el propio sistema nacional de seguridad emitidos este mes.
Luego está la falta de energía eléctrica en la parte de transformación para todos los sectores económicos, particularmente para la industria, declaró. Otro factor son los altos costos de mano de obra por aumentar los salarios sin el acompañamiento de estímulos a los sectores económicos formales; las largas filas para acceder a México por las garitas mexicanas, y finalmente, la falta de movilidad en los sistemas de transporte público y su alto costo, agregó.
El líder empresarial señaló que Baja California estaba en el grupo de los primeros 5 lugares hace 15 años y pasó al lugar 16 nacional, pero además se apostó a la ubicación geográfica del estado en relación con California y los estados del corredor del bajío se comunicaron con Texas y por vía ferroviaria, aunado a que hay disposición de mano de obra 30 por ciento más barata que en la zona fronteriza.
El IMCO, por su parte, atribuye el rezago de Tijuana principalmente a indicadores relacionados con el Estado de derecho, seguridad pública, salud, infraestructura urbana y medio ambiente. La alta incidencia de homicidios, el robo de vehículos, la falta de infraestructura urbana, la percepción de corrupción y el desempeño gubernamental, las deficiencias en servicios urbanos y la debilidad del estado de derecho, reducen la capacidad de la ciudad para atraer y retener inversión y talento, factores centrales del índice.
Varios de esos factores son competencia de los gobiernos estatal y municipales, pero otros dependen del gobierno federal, del sector privado y de tendencias económicas nacionales e internacionales.
En el caso de Mexicali, aunque también enfrenta desafíos en materia de infraestructura, innovación y servicios públicos, el IMCO apunta a que presenta un desempeño más equilibrado en aspectos como gobernanza, condiciones económicas y entorno institucional, lo que le ha permitido conservar una mejor posición relativa dentro del ranking nacional.

Más historias
Red eléctrica nacional conecta por fin a BC: Claudia Sheinbaum
Apoyos y nuevos servicios federales aterrizan en San Quintín: Miriam Cano
Empresas y sociedad deben construir juntas el futuro de Ensenada: AMB