Semanario El Pionero

Expresión de Mexicali y su Valle

 SIN ALIANZA Y SIN CAMPO…

Por Diógenes

“Alianza para el campo”, programa emblemático para rescate de la agricultura y la ganadería en los tiempos de los presidentes Carlos Salinas de Gortari y de Ernesto Zedillo Ponce de León que pretendían activar al sector agropecuario, cuyo enfoque era impulsar la inversión para la infraestructura y equipamiento de los productores que solicitaban el apoyo de un 50% del costo total, además se otorgaban recursos económicos de entre 20 y 80% del valor.

En algunos casos  la población vulnerable podía obtener entre el 10 y 90% siendo este muy popular ya que el 10% de participación podía ser en especie. 

Bueno eso ya pasó. Hay ejemplos buenos como malos y se pueden recordar tantos abusos como casos de éxito, pero eso ya pasó.

Es  posible recordar como referencia que existía y operaba el Fondo de Fomento Agropecuario del Estado de Baja California, mejor conocido como FOFAEBC, un comité  que marcaba los rumbos y montos para definir los recursos económicos, tanto como federales como estatales, además, eran apoyados por grupo de técnico que revisaban que se cumplieran los lineamientos de los programas, los cuales estaban integrados por personal federal y estatal como pares, así como  el Gobernador como presidente de este Fideicomiso y lo más importante, existía la obligación de publicar los nombres de los beneficiados, del rancho, el concepto de inversión, la aportación del productor más la cantidad de subsidio recibido.

A pesar de implementar tantos controles para repartir los dineros apegado a los lineamientos, siempre se encontraban muchos goles, pero con las famosas publicaciones había la oportunidad de revisar por propios y extraños los apoyos recibidos y así, podían ponerse denuncias anónimas diciendo que tal o cual obra ya existía, o que solo se le dio una manita de gato, o que si el beneficiado no existía en esa explotación, que rebasaba los montos de apoyo recibidos, en fin.  

Actualmente y después de 30 años de ese famoso programa hoy, los productores solo cuentan con reuniones de acompañamiento y respaldo del Gobierno del Estado en gestiones con industriales y productores solo como testigos de los acuerdos que en la mayoría de las ocasiones y un programa que se limita a recursos estatales, cuyo objetivo es enfocar los pocos dineros a los que menos tienen y priorizar a los que nunca han recibido el apoyo. Pero nada de esto se acerca a lo que se hacia hace 30 años.

Requerimos que el Gobierno del Estado trasparente las solicitudes recibidas y solicitudes atendidas, además y muy importante, que se publicquen los resultados, para que los mismos productores den fe y validen que los recursos sean recibidos con los que realmente cumplan con los lineamientos de la convocatoria lanzada, ya que luego de seis años de una administración morenista en el Estado, sería positivo y sano, saber  a quién se ha apoyado con estos recursos económicos, además, que este ejercicio 2026, se informe en los medios comunicación los resultados de la convocatoria recién concluída.

El campo necesita de una gran alianza entre productores, industriales y los tres ordenes de Gobierno acompañado por una banca de desarrollo con intereses competitivos, que los productores se integren verticalmente en la cadena productiva, que se aprovechen las compras consolidadas, que se produzca con ventas anticipadas que atiendan una demanda real de mercado, que los industriales se comprometan con los productores nacionales y planeen juntos en una profesionalización de su proveeduría, que el productor busque integrar valor agregado a su producción y un gobierno federal que incentive y vuelva a apoyar a la producción primaria buscando realmente la autosuficiencia y la soberanía alimentaria que tanto han cacareado.