Habita en nosotros
Por Gladys Villalobos*
“Noto que el otoño es más la estación del alma que de la naturaleza», Friedrich Nietzsche, filósofo alemán.
Comienza el otoño. Maduran los últimos frutos y caen las primeras hojas. Si la primavera es tiempo de renovación y el verano de plenitud, el otoño es tiempo de maduración y culminación; de soltar y de sembrar las semillas de lo que dará fruto el año próximo. Una estación para la reflexión y la intuición.
Veo en el otoño analogías de vida que para mí han llevado tiempo y un proceso de evolución incorporar y sostener con convicción. El otoño es un ejemplo de dejar ir sin temor, con la confianza de vivir los ciclos y de nuestra abundancia nata. Me da el ejemplo de desaprender y desaprenderme de todo lo que no es esencial o bien, lo que necesito renovar.
¿Cuánto no esencial ocupa espacio en nosotros? Material, emocional, cultural, creencias, prejuicios, pensamientos limitantes, historias que no nos pertenecen, realidades de nuestro pasado que ya no embonan en nuestro presente, relaciones personales a la cuales sentimos que ya no pertenecemos.
La naturaleza siempre es un buen mensajero. Imitando a los árboles que se desprenden de sus hojas, nosotros podríamos intentar liberarnos de aquellas cosas que dejaron de nutrirnos, motivarnos, ideas que ya no corresponden con la persona que somos hoy, acciones que ya no nos satisfacen.
Y por qué no, retomando los consejos de la adorable Marie Kondo, mujer japonesa experta en organización, es buen momento de volver a depurar nuestro hogar. Una limpieza por dentro y por fuera.
Te invito a conectar con la sabiduría de nuestros antepasados que regían su vida y sus decisiones por los ciclos de vida de la naturaleza o por lo que veían en el cielo. Esa sabiduría que habita en nosotros. Con humildad podremos apreciar las señales que la naturaleza nos pone frente a los ojos ¿cómo sería nuestra vida si lográramos igualarla con los ciclos de la naturaleza?
Desde hace algunos años intento incluir en mi alimentación la fruta “de temporada”. Si eso es lo que la naturaleza nos da, tal vez sea porque es lo que nuestro cuerpo necesita. Tu cuerpo y tu bolsillo te lo agradecerán. Te invito a probar.
“Lo Extraordinario de lo Cotidiano”, un espacio donde cada día es un motivo. A ti que me lees, valoro tu tiempo.
*Cachanilla de nacimiento, comunicóloga de profesión, amante del cuerpo por vocación. Crecí análoga, me convertí digital. Asesora en Comunicación, Redactora de Contenidos, Fotógrafa. Mi sitio: gladysvillalobos.wordpress.com/

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