Semanario El Pionero

Expresión de Mexicali y su Valle

Golpe al ahorro de los mexicanos

Por Héctor Saúl Tellez 

La promesa del gobierno federal de no aumentar impuestos o crear nuevos, se quedó en eso, en promesa, toda vez que en la Ley de Ingresos 2026 se propone un incremento a la retención anual del Impuesto Sobre la Renta (ISR), es un impuesto oculto y encubierto al ahorro de las personas.

Esta medida reduce el rendimiento neto de instrumentos formales (cuentas, pagarés, fondos de deuda) y penaliza de forma desproporcionada a los ahorradores de bajos y medianos saldos.

Aunque la SHCP presenta la propuesta como certidumbre frente a una metodología volátil (que habría arrojado 1.8%), el brinco a 0.9% queda por encima del nivel vigente (0.5%) y traslada caja inmediata de liquidez al gobierno, sin mejorar el ingreso real de los hogares ni el ahorro interno.

La propuesta de aumentar 80% este impuesto disfrazado de retención representa un sesgo regresivo e incentivo a la informalidad: al recortar rendimientos de productos simples y seguros, empuja a efectivo o esquemas informales, justo lo contrario de la inclusión financiera.

En 2024, la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) de México, realizada por el INEGI y la CNBV, reveló que el 76.5% de la población adulta (18 a 70 años) tenía al menos un producto financiero formal (cuenta de ahorro, crédito, seguro o Afore)

De acuerdo a la CNBV se registran 172 millones de cuentas al cierre de marzo de 2024, y aunque no todas generan intereses (por ejemplo, cuentas de nómina y algunas de cheques), la norma aplica a todas las instituciones del sistema financiero que paguen intereses, por lo que son susceptibles de retención.

La propuesta de la Secretaría de Hacienda, lejos de beneficiar a los ahorradores, es un retroceso, una “expropiación silenciosa” del ahorro de millones de mexicanos de ingresos medios y bajos.

El gobierno traslada la carga de la caja fiscal directamente a los bolsillos de quienes han confiado en el sistema formal, castigando su disciplina y empujándolos a la informalidad.   La medida es una traición a la confianza y es un retroceso a la inclusión financiera. Literalmente el gobierno le mete la mano a los ahorros e inversiones de millones de mexicanos.