Semanario El Pionero

Expresión de Mexicali y su Valle

Quieren sacar a los coyotes del negocio de la naranja en el centro de Tamaulipas

Por Jordan Espinosa

Cd. Victoria, Tamaulipas. – La Unión de Agricultores del Centro de Tamaulipas, que lleva por nombre Emiliano Zapata, anda decidida a ponerle un alto al coyotaje agrícola en la venta de naranja. Su presidente, Miguel Ángel Huerta Lara, lanzó el llamado claro: hay que acabar con los intermediarios que se quedan con la tajada grande del esfuerzo campesino.

 “La situación es que aquí hay mucho coyotaje, mucho intermediario, ellos sacan su naranja de menor calidad, pero la venden barata, y con eso acaparan el mercado, perjudicando a los productores locales que ofrecen mejor calidad”.

Comentó que la cosecha de naranja ya prácticamente terminó en la región, pero dejó un sabor amargo, pues los precios variaron muchísimo según la calidad del fruto y el momento en que se vendió. Además, explicó cómo las jugueras prefieren hacer su mezcla con un poquito de naranja tamaulipeca para darle el toque exacto de sabor, pues hay diferencias en dulzura y acidez.

“Los precios estuvieron de 13 a 14 mil pesos, bajando incluso hasta 5 o 6 mil. Esto se debe en parte a la competencia desleal de estados como Veracruz, que introdujeron grandes volúmenes de fruta al mercado. La naranja de acá está más dulce, ellos nivelan el sabor para que se ajuste, usan los grados Brix para compensar la diferencia”.

Huerta Lara también mencionó que son los pequeños productores quienes logran colocar su cosecha a mejor precio, aunque en menores cantidades. Sobre el total de naranja recolectada este año, apuntó que apenas llegó al 25 o 30 % de lo que normalmente se produce. Es decir, unas 200 mil a 240 mil toneladas frente a las 800mil de una temporada regular.

Para darle la vuelta a esta situación, ya están impulsando un centro de acopio y distribución. Ahí los agricultores podrían vender directo a las jugueras o a las centrales de abasto sin tener que pasar por el coyotaje agrícola en Tamaulipas. Este centro ya tiene su techumbre y está en el ejido Plan de Ayala, en Güémez, pero todavía falta equiparlo.

“Hemos hablado con Desarrollo Rural, porque ya tenemos infraestructura, pero necesitamos apoyo para equiparla y operar como centro de acopio. Desde ahí podríamos mandar directamente nuestra fruta sin intermediarios”.

Al final, se mostró positivo sobre lo que viene, pues las últimas lluvias prometen una buena floración entre febrero y abril, con lo que la siguiente cosecha pinta para estar más robusta.

“La situación aquí es que necesitamos poder comercializar de manera directa y darle valor al producto. Si erradicamos a los coyotes, los precios para los productores pueden mejorar considerablemente”.