Semanario El Pionero

Expresión de Mexicali y su Valle

Entre Los Surcos…

Programas y más programas… ¿Y?   

Por César Villalobos López

Los gobiernos de la 4T, en todos los niveles, se han dedicado a descubrir el agua hervida y/o el hilo negro, porque a falta de capacidad para gobernar y administrar, se han dedicado a ignorar programas y organismos a los que les cambian de nombre, pero sus resultados son adversos.

Sin embargo, los funcionarios, desde la presidencia de la república para abajo, se regocijan y ponen oídos sordos a las opiniones y criticas de los ciudadanos, como el reciente proceso electoral.

Curiosamente todos los morenistas, jubilosos ponderan los resultados del proceso electoral considerando un éxito por el número de ciudadanos que emitieron su voto en las urnas, soslayando que un buen porcentaje de las boletas no fueron cruzadas correctamente y contenían diversos mensajes de repudio a personajes políticos en la presente administración.

Lamentablemente, los personajes de la 4T, desde la presidenta hacia abajo se han considerado con un poder absoluto, aduciendo que la ciudadanía les dio el voto con el que ganaron en su proceso electoral que los llevó al poder.

Perversamente se olvidaron que tras el escrutinio que les dio el triunfo protestaron cumplir y hacer cumplir la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos pero ignorando su compromiso, se han dedicado a destruir lo construido por las administraciones de gobiernos anteriores a los que desdeñan.

El poder legislativo que debería de representar los intereses de los ciudadanos de han convertido en lacayos al servicio de los caprichos e intereses del ejecutivo, al que le han permitido endeudar al país con inversiones para obras a capricho del presidente, aun cuando no hayan tenido una justificación social y económica.

En Baja California ocurre lo mismo, por ejemplo, para cubrir su ignorancia, se le permitió al arquitecto Juan Melendrez Espinoza bautizar como Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, a la Secretaría del Campo y Seguridad Alimentaria hechura del exganadero y economista Héctor Haros Encinas, tratando de cubrir su ineptitud, al igual que Melendrez Espinoza.

 La actual Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural de Baja California se ha convertido, porque la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda lo permite y avala, en harem sin ningún beneficio para impulsar el desarrollo productivo y económico del campo.