Semanario El Pionero

Expresión de Mexicali y su Valle

Standard & Poor’s: deuda de México a perspectiva negativa

El cambio de perspectiva es la antesala habitual para degradar la calificación crediticia. La advertencia es clara

Por Sergio Negrete Cardenas

Standard & Poor’s anunció que modifica la perspectiva para la deuda pública de largo plazo en moneda extranjera, de estable a negativa. Esta es en pocas palabras la posición de la calificadora: como el gobierno mexicano está tardando en reducir el significativo desequilibrio en sus finanzas, se espera más deuda y más pagos por su servicio. Esto aparte del apoyo que requieren Pemex y CFE, a lo que se debe agregar un posible deterioro en la relación comercial con los Estados Unidos.

Si esto continúa, advierte S&P, a más tardar en dos años se podrá degradar la calificación de la deuda, actualmente en BBB. En ese caso pasaría a BBB-, el último nivel o escalón considerado de “inversión” antes de ser grado “especulativo” (conocido popularmente como “junk” o basura). Esto es, el peligro de pasar a que la deuda del gobierno mexicano pase a ser considerada como no recomendable para invertir con solidez es relativamente lejano… a menos que Fitch Ratings (otra calificadora) degrade su clasificación, porque su valoración crediticia sí ya está en la orilla.

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El gobierno de Claudia Sheinbaum heredó un déficit fiscal monumental por parte de López Obrador (el mismo que ofreció que no endeudaría más al país). Alcanzó 5.8% del PIB, el más elevado desde 1989. Sí lo ha reducido, pero no tanto, y tampoco muestra prisa por hacerlo en forma contundente. Esto aparte de un crecimiento económico que apenas entra en terreno positivo. Ya un subgobernador del Banco de México acaba de advertir que espera un crecimiento inferior a 1% en 2026 (fue 0.6% en 2025). Si la deuda aumenta (para financiar el enorme boquete del déficit) y el PIB se estanca, a nadie debe sorprender que la relación deuda/PIB aumente.

Es el panorama actual. La noticia menos mala es que el gobierno mexicano tiene tiempo para enderezar la situación fiscal antes de pasar a que su deuda sea catalogada por fondos de inversión como basura, esto es, como lo era hace 40 años. La mala es que no hay perspectivas de que lo haga y menos, si cabe, con ese agujero negro productivo y financiero que es Pemex.