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Editorial…

¿Y los medicamentos?

Bajo el epígrafe de “IMSS adelanta pago de pensiones del mes de mayo y beneficiará a 3.8 millones de personas” el Instituto Mexicano del Seguro Social envió un boletín para su difusión y luego dice: “A partir de mañana jueves 30 de abril los pensionados del Seguro Social contarán con sus recursos”. 

Cabe señalar que a una buena parte de los 3. 8 millones de pensionados del Instituto Mexicano del Seguro Social, el adelanto del depósito en sus cuentas bancarias, con 24 horas de anticipación, pudiera ser, o no, significativo.

Sin embargo, lo que sí resulta sumamente significativo, es la irresponsabilidad de los funcionarios del Seguro Social encargados de la compra y abasto de varios medicamentos para enfermedades crónicas, entre ellas la diabetes y la hipertensión, faltantes desde el mes de diciembre, algunos de ellos, como ejemplo, pioglitazona, otras han estado disponibles tras cortos espacios de tiempo, pero los enfermos tienen que echar varias vueltas en su busca.

Por regla general, los afectados con la falta de los medicamentos para pacientes con diabetes e hipertensión, son personas de la tercera edad, una buena parte pensionados o jubilados y dificultades para su traslado a las farmacias de las clínicas. 

El comunicado salido de la dirección del IMSS enfatiza: “En atención a las recomendaciones de la Secretaría de Salud en la Jornada de Sana Distancia, el Seguro Social está comprometido con el cuidado de las personas adultas mayores – consideradas grupo vulnerable en esta emergencia sanitaria –, por lo cual pide a la población pensionada mayor de 60 años no acudir a las ventanillas bancarias y cajeros automáticos el mismo día de pago, para evitar aglomeraciones y reducir riesgos de contagio de COVID-19”.

La pregunta a esa esa preocupación expresada para “la población pensionada mayor de 60 años”, sería por qué no hacen la misma consideración para esa población que tienen que regresar a las boticas, para ver si ya hay la medicina, al tiempo que sus males se agravan por la falta de continuidad en los tratamientos de los médicos familiares o especialistas. 

Pero a nivel nacional y desde las mañaneras se insiste en que no hay desabasto de medicinas, pero invariablemente, si lo hubiera, es culpa de los neoliberales y de la corrupción, lo que no mencionan es si se refieren a la pasada, a la actual.