Luis Miguel Ramírez/EL VIGÍA
ENSENADA.- El cierre indefinido del Centro de Gobierno del Estado en este puerto escaló ayer la protesta de habitantes de San Vicente, quienes demandan la liberación de un reservorio de agua operado por la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Ensenada (Cespe) y la restitución del abasto mediante comités vecinales.
Elba Julia Alcantar González, una de las manifestantes, señaló que pobladores de la delegación llevan casi ocho semanas sin recibir el agua que requieren, luego de que el organismo paraestatal intervino para hacerse cargo de la distribución mediante pipas.
Consideró injusta la situación, debido a que el agua proviene de una fuente que, afirmó, pertenece a la población y que posteriormente fue tomada bajo control de las autoridades mediante un operativo de los tres órdenes de gobierno.
Recordó que el líquido era distribuido por un comité vecinal mediante tubería y de manera equitativa, hasta que surgieron conflictos que dejaron sin servicio a pobladores durante 43 días, por lo que un grupo de inconformes decidió tomar el reservorio.
Fue durante la madrugada del pasado 8 de agosto cuando el director general de Cespe, Alonso Centeno Hernández, acompañado por 120 elementos de diversas corporaciones de seguridad, desalojó a 20 personas que resguardaban el sitio.
Alcantar González afirmó que los pobladores fueron retirados sin que se les mostrara algún documento que avalara el desalojo del predio.
Según relató, las autoridades argumentaron que la intervención permitiría una mejor distribución del agua, debido a que supuestamente los pozos de San Vicente no cuentan con el líquido suficiente.
“Pero las pipas no dejan de saquear el reservorio, no lo han llenado. Desde que estábamos nosotros se llenaba y se distribuía por la tubería. Pero ahora no, por pura pipa…”, expresó.
La manifestante agregó que los pobladores se han abstenido de recibir el servicio mediante pipas, debido a que deben firmar un documento cuya finalidad desconocen y temen que pueda hacerse un uso distinto de sus datos o de la constancia.
La falta de suministro por tubería afecta a más de cinco mil habitantes de la delegación, de los cuales alrededor de 60 se trasladaron ayer a Ensenada para cerrar las oficinas estatales y exigir una solución.
PIDEN ATENCIÓN DE LA GOBERNADORA
Los manifestantes exigieron la atención personal de la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda para plantearle sus necesidades y obtener una respuesta por escrito.
“No nos vamos a mover de aquí hasta que ella venga o nos mande a alguien y que nos haga en escrito un compromiso de que nos va a resolver el problema”, recalcó Alcantar González a nombre de los inconformes.
La principal demanda es que Cespe deje de operar el servicio de agua en San Vicente y que sean los comités vecinales los encargados del abasto.
La ciudadana aclaró que deberán integrarse nuevas planillas y que el comité actual deberá realizar la entrega correspondiente de la administración vigente hasta el próximo 30 de noviembre.

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