Semanario El Pionero

Expresión de Mexicali y su Valle

La vergüenza del valle de La Trinidad

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De Acervo Cultural Agropecuario

Uno de los valores que se requiere sin duda alguna para ser ganadero es ser una persona honesta y tener algo que entre los productores se le conoce como » TENER PALABRA», algo de lo que claramente carece Gustavo Rodríguez Cabrales y es que a pesar de pertenecer a una familia de ganaderos y gente de campo, claramente no comparte los valores mencionados y lo peor es que desgraciadamente es quien representa a todo un sector productivo en Baja California, donde el día de hoy está bajo la lupa del gobierno del estado y el gobierno federal, o cómo se le conoce, en el ojo del huracán.

Destacó el presente día cuándo autoridades federales y estatales(SENASICA, SADER y SADERBC) se presentaron en las oficinas del Comité Estatal de Fomento y Protección Pecuaria de Baja California, lo anterior bajo previo acuerdo con Rodríguez Cabrales, quién optó por esconderse para evitar entregar los bienes que le fueron requeridos en la última reunión COSIA, donde estuvieron presentes el Comité de Sanidad Vegetal y Acuícola junto a distintas autoridades; lo anterior no nos extraña ya que tiene años realizando este tipo de acciones con las notificaciones de presentación que se han dejado infinidad de veces en las oficinas del CEFPPBC por parte del Servicio de Administración Tributaria, con quién tiene varias deudas pendientes.

Cabe mencionar que Gustavo al no tener un vehículo propio, no desea entregar la unidad oficial en la que a gusto se pasea, ya que tiene 15 años sin saber lo que cuesta la gasolina de su bolsillo y los servicios de tener un vehículo, ya que no paga nada de su cartera y todo lo metía cómo gastos al comité de fomento, pero sí de al estamos seguros, es no quiere entregar la unidad hasta que se acaben las asambleas de las asociaciones ganaderas, ya que no tiene vehículo para trasladarse y necesita terminar de acabarse los 300 mil pesos de gasolina en vales que compraron en el organismo de salud animal ya que los quiere hacer perdidizos, otro de los grandes temores de RC es que se le acabe su negocio de carnes compradas en el mercado El Florido, ya que ahora si le costarán los recibos de la luz y la compra de los refrigeradores junto con su mantenimiento, que por cierto se compraron con los programas de sanidad y ahora deberá regresarlos, así como algunos supuestos bienes, donde lo único que existe la factura ya que fueron compras fantasmas.

En fin, ahora comprobamos que tan sinvergüenza es y que poco le importa el seguir denigrando la imagen de un organismo de sanidad, donde lo más triste es que un gerente técnico y la administradora del organismo de salud animal, cómo lo hemos dicho antes, son cómplices de estas acciones que claramente demuestran lo poco que les importa el sector pecuario, donde no hacen y tampoco dejan hacer; pero a cada quien le llega su hora y hoy es el tiempo  de que Gustavo Rodríguez Cabrales empiece a rendir cuentas de todo su mal actuar, pero mientras con su paradero, nosotros seguiremos reportando