Semanario El Pionero

Expresión de Mexicali y su Valle

Entre Los Surcos…

Mujer con “A”

Por César Villalobos López

Cada 8 de marzo  y durante todo el mes, internacionalmente se celebra a la mujer.  Una fecha que tiene origen en el trágico hecho en donde murieron más de 100 obreras de una fábrica textil en Nueva York.

A manera de introducción, esta columna no es para felicitar, reconocer, distinguir, tampoco para invitar a las mujeres, es para relamar el caso omiso que han hecho de entrar con enjundia a la producción del campo, a pesar de tener la capacidad, inteligencia, sagacidad y decisión para emprender con imaginación.

La labor de las féminas ha sido, es y será indiscutible en cada sociedad, ya que ellas juegan un papel preponderante para el funcionamiento y desarrollo de esta, desde el núcleo familiar hasta la toma de decisiones en alguna organización de relevancia. 

Existen mujeres visionarias, con mucha imaginación en los negocios que se distinguen por ser buenas administradoras; cualidades necesarias hoy en día en el campo mexicano, gente con impulso y compromiso con una idea clara de que si no es negocio no debe hacerse.

La aguda crisis por la que atraviesa el campo mexicano y el mexicalense es el mismo: falta de crédito para invertir, bajos precios internacionales de los productos, saturación del mercado, una industria que pone de manera unilateral las reglas del juego y que perjudican a los agricultores, altos costos de los insumos, nulos apoyos reales y precario acompañamiento por parte del Gobierno a los productores.

¿Qué falta? Hacer cosas diferentes, ¿cuáles?, crecer verticalmente en la cadena productiva en donde se dé valor agregado a cada producto cosechado, de otra manera, la participación de los productores es miope.

¿Cómo? no hay que ser simples cosechadores del grano para reclamar cada año mejor precio pagado por tonelada, en el caso del trigo, por mencionar un ejemplo. ¿A qué ha llevado eso? Solo a lograr el desánimo de los propios trigueros para reunirse y organizar una manifestación que termina en lo mismo: precio tablas y solo con la ganancia de la animadversión de los ciudadanos.  

¿La opción? Al integrar a las mujeres en este campo de oportunidad, sería posible que ellas, con la capacidad administrativa y creativa para salir adelante al hacer mucho con poco, podrían llegar a crear una empresa molinera local, ya sea para la fabricación de galletas con arraigo mexicalense.

Lo anterior da como resultado que para otener cosas diferentes, es necesario hacer cosas diferentes, y para lograrlo, es necesario incorporar a la mujer en el sector agropecuario, pero que su participación sea real, no basada en discursos románticos que pinten de rosa el panorama.  

Con este negro panorama, no es necesario colores pastel.  Urgen tonos llamativos, agresivos que de verdad cambien el futuro del campo a mediano plazo, en donde las mujeres no tomen, arrebaten el lugar que tanto pelean y que reclaman cada 8 de marzo, ¿cómo? Aprovechando las cualidades administrativas de las mujeres, el sentido protector, el institinto de conservación para precisamente, cambiar el rumbo del campo mexicano.

Entiéndase bien y claro: esto no se logra con cambiar cualquier letra por la “a”, para que este sea el sello femenino, no.  Es necesario que las mujeres de verdad sean las líderes de un proyecto importante con la esensia que las hace ser mujeres, no mujeres que quieren actuar como un hombre.  Mujeres que cuiden, protejan, vigilen, administren y que dirijan con inteligencia el rumbo del sector agropecuario.