Semanario El Pionero

Expresión de Mexicali y su Valle

Los que saben…

Rocky “campo” Balboa

Por Orfalinda Hinojosa Elizalde

Entre la década de los 70 y los 80, las salas de cine se abarrotaban de público para disfrutar de películas producidas por Estados Unidos que exaltaban la superación personal de jóvenes que comenzaban desde abajo en la escala social para luchar por superar miedos, baja autoestima y lograr un lugar en un grupo de personas para ser respetados.

En 1976 se estrenó la película “Rocky”, escrita y protagonizada por Sylvester Stallone que constó originalmente de seis partes que en esencia hablan de lo mismo: la superación personal del protagonista en diferentes ámbitos, sin embargo, las partes más atractivas y que son evocadas en animaciones, películas y series, son las secuencias en donde el protagonista Rocky Balboa se enfrenta a un contrincante más fuerte que él, mejor entrenado y con mayores posibilidades de aplastarlo en el ring.

El campo mexicano es sin duda cada año, cada ciclo agrícola el Rocky Balboa de la economía nacional, ¿por qué? porque, aunque se sabe fuerte, poderoso, con muchas cualidades para ser el mayor generador de riqueza en México, siempre es aplastado, demolido y superado por otros países, empero, termina por demostrar su valía, un ejemplo fue uno de los pocos sectores económicos que crecieron durante la pandemia de COVID 19 en 2020, en donde la producción agropecuaria creció 2%, año en que la economía nacional cayó 8.2%, de acuerdo con el informe de gobierno del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador.

A diferencia de Balboa en cada película en donde enfrenta un adversario superior en físico y probabilidades de ganar, el público enardecido apoya al protagonista de las cintas clásicas, el sector agropecuario es señalado y criticado de no ser competitivo y en muchas ocasiones, desdeñado por los consumidores al preferir alimentos extranjeros, sin saber que muchos de ellos son cosechados en suelo mexicano.

En principio ha sido acusado en muchas veces del dispendio del 70% del agua para irrigar los campos agrícolas; consecuencia de varios motivos para aprobar la Ley de Aguas Nacionales que en principio quitaba a los agricultores las concesiones que, por años, hacían producir o rentaban, ya sea por no contar con recursos económicos suficientes, no ser sujetos de crédito, no ser aptos físicamente para cultivar las tierras u otro motivo.

Este hecho provocó a los productores de casi todo el país a pintarse de guerra y reclamar a los representantes populares elegidos en las urnas, no aprobar la Ley, cosa que no ocurrió, como es sabido y de lo perdido lo recuperado porque no había de otra: pelear contra un oponente con la condición física, resistencia,  velocidad, agilidad, fuerza, potencia, equilibrio, coordinación y resistencia al castigo además de poseer técnica, habilidad defensiva y precisión al mil por ciento superior a quienes se dedican al sector primario, era lógico que los 12 round terminarían por perder.

Por ahora, cada oponente se encuentra en su esquina, en donde el entrenador y el second curan las heridas recibidas, que dicho sea de paso, los productores obtuvieron un castigo superior, en donde los golpes a la cabeza y al hígado, dejaron lesionados a los agricultores y ganaderos, sin embargo, el descanso entre round y round permitirá que tomen una bocanada de aire para volver a levantar los guantes y retomar la defensa, en donde la combinación de movimientos de piernas, juego de cabeza, bloqueos y cobertura para evitar los golpes de la federación, les permita conservar su patrimonio.

Este inicio de año es pues un momento oportuno para pensar en la experiencia de semanas de negociaciones en la Ciudad de México para lograr acuerdos que no afectaran tanto la actividad, que, en este caso, derivó en la firma de un acuerdo entre el Gobierno del Estado y los usuarios que les permitirá recibir una compensación económica que aún no se ha fijado, pero que, al parecer, sí beneficiará a los productores.

Las fuerzas ya se midieron; un campo harto de las decisiones que la federación toma en su contra, lo que motivó a la toma de carreteras, liberación de casetas de peaje y el cierre de la garita comercial en Mexicali, lo que demostró el poder de un sector minimizado por muchos e indispensable para todos.

La campana no ha vuelto a sonar para iniciar el siguiente round, que, por el bien de todos se espera que no timbre, y se detenga una pelea que a todas luces es dispareja, no solo arriba del ring, entiéndase entre los dos oponentes (productores y gobierno), sino afuera del cuadrilátero, en donde los otros países sí voltean a ver a sus productores.