Entre Los Surcos…

Entre Los Surcos…

Predicando en el desierto

Por César Villalobos López

Desde hace varios años, los usuarios del agua de riego han venido soportando una serie de atropellos por parte de homólogos abusivos que se han apoderado de las directivas de los Módulos de Riego, a ojos visto de los funcionarios del Organismo de Cuenca de la Comisión Nacional del Agua, convertido en cómplices de la corrupción, por omisión o por intereses.

En el pasado reciente, utilizando a usuarios del agua como personeros, un jefe del Distrito de Riego, en complicidad con directivos de módulos hizo buen negocio con la venta de permisos de riego para siembras de alfalfa en nuevas superficies, sin importar la demanda adicional de volúmenes de agua.   

Los contados directivos que rechazaron la maniobra siguen siendo objeto de la rabia de quien ahora se ostenta como honesto funcionario, quien además ha generado una serie de conflictos al alentar la inconformidad de algunos usuarios para generar problemas den los módulos.  

Otros directivos han sido protegidos y hasta utilizados como voceros de la inconformidad para que continúen dentro de los consejos de administración o de vigilancia, excediéndose en los tiempos y violentando lo establecido en los estatutos de la asociación civil.

Por ejemplo, en diciembre del 2016, Leopoldo Ponce, coordinador de enlace y atención a usuarios de módulos de riego, de la entonces Secretaria de Fomento agropecuario, elaboró informe sobre un recurso de inconformidad de usuarios del módulo 14 entregado al director del Organismo de Cuenca de la Conagua, sin respuesta del funcionario.

Entre otras cosas pretendieron regular, para su aplicación, una disposición estatutaria donde establece: “un usuario podrá ocupar otro puesto en el consejo directivo siguiente, pero NO podrá ser electo para un tercer periodo consecutivo”.

Esto sale a flote en momentos preelectorales en donde los usuarios de ese modulo observan acciones maquiavélicas del Lic. Rutilio Lorenzo Mendoza Ramírez, quien, por muchos años, dicen, ha generado, con sus caciquiles acciones un clima de temor, en busca de imponer a compinches en los cargos directivos del nuevo consejo.   

Lo más grave de todo esto es que los usuarios de los módulos no han entendido que, si bien tienen el usufructo de un título de concesión, los funcionarios de la Comisión Nacional del Agua carecen de facultades para obligarlos a situaciones que les afecten en la operación y manejo del agua, pero tampoco pueden resolverles situaciones legales, para eso están los tribunales.